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El Real Madrid cambió de entrenador a mitad de temporada por los malos resultados que se estaban cosechando con Xabi Alonso. Florentino Pérez decidió cesar al técnico de Tolosa tras perder la final de la Supercopa de España frente al FC Barcelona. Su sucesor ha sido Álvaro Arbeloa.
Lo cierto es que, a pesar de que ha habido cosas buenas en estas últimas semanas, los números no han cambiado mucho. De hecho, la distancia en LaLiga respecto al FC Barcelona es mayor, la Copa del Rey duró hasta dieciseisavos de final y lo positivo, indudablemente, es la Champions, dado que se ganó al Manchester City en los octavos de final. Eso sí, actualmente la situación no es nada sencilla, puesto que se perdió por un gol a dos en la ida de cuartos.
Más allá de las estadísticas de Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa, la realidad es que hay diferencia entre el estilo de juego de ambos técnicos, especialmente en la parcela ofensiva.
El plan de Xabi Alonso: gobernar los partidos desde la posesión
Una de las premisas básicas del míster de Tolosa pasaba por llevar el control del juego a través de la posesión. Buscaba generar peligro por dentro y también por la banda izquierda.
Hacía énfasis en sacar el esférico jugado desde la defensa y quería que el centro del campo estuviera muy implicado en la elaboración. Jugaba con un 4-3-3 y buscaba sacarle el máximo provecho a los espacios. Al fin y al cabo, los futbolistas del Real Madrid son ideales para ello.
El ataque se basaba en la paciencia y no en la precipitación, evidentemente. Buscaba juntar pases por dentro y cuando encontraba superioridades ya se apostaba por la verticalidad, concretamente en el llamado ‘carril del 8’ y la banda izquierda.
Gracias a este estilo, Xabi Alonso le quería sacar el máximo partido a Vinicius Junior y Kylian Mbappé, que son los dos jugadores más desequilibrantes de la plantilla. Arda, por su parte, funcionaba como nexo por el medio.
El cuadro merengue con el técnico donostiarra tenía una media de 19 tiros a puerta por partido y una media de 2,8 goles esperados.
Arbeloa apuesta por la verticalidad
Arbeloa, por su parte, ha cambiado un poco el ataque del Real Madrid. Es menos continuo y amenaza mucho menos que en el proyecto anterior. Se puede decir que ha rebajado de manera considerable su agresividad en ataque.
Prueba de ello es que ha sufrido un descenso en torno al 23 % en producción ofensiva tanto en los goles esperados y en la generación de ocasiones. Es cierto que sigue apostando por el juego interior, pero, a su vez, ataca con menos ritmo, continuidad y amenaza.
Hay cosas que no cambian: Vinicius continúa siendo uno de los grandes peligros del Real Madrid y conviene mencionar que con el míster salmantino ha dado un paso al frente. Es uno de los mejores de su equipo en lo que va de 2026 y el objetivo que puede llegar a tener Álvaro Arbeloa es que termine conectando y asociándose con Kylian Mbappé.