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El fichaje de José Mourinho por el Real Madrid es inminente. A falta de confirmación oficial, el técnico ya está empezando a trabajar en la próxima temporada en la que será su segunda etapa en el club y ya habría pedido a Florentino Pérez tener voz y voto en la planificación deportiva de la entidad. El técnico habría solicitado firmar de inmediato a un mediocentro, un lateral derecho y un central, como mínimo, recordando que la ventana invernal de traspasos debe ser una posibilidad que esté abierta si las oportunidades así lo estiman. Una condición que, por lo que ha podido saber Defensa Central, ha sido aceptada por Florentino, que no nunca tuvo dudas a la hora de buscar sustituto para Álvaro Arbeloa.
Hay que recordar que Mourinho, durante su primer ciclo en el Santiago Bernabéu (2010-2013), ya fichó a Emmanuel Adebayor en enero de 2011 para tener dinamita ofensiva a una delantera que el luso veía insuficiente con Cristiano Ronaldo, Karim Benzema y Gonzalo Higuaín. El togolés llegó en calidad de cedido por el Manchester City, pero el Madrid no ejecutó su opción de compra al final de esa campaña. ‘The Special One’ también recurrió a la ventana de enero de 2013 para firmar a Diego López por apenas 3,5 millones de euros tras el bajón competitivo de Íker Casillas, algo que desde muchas partes no se le perdonó al entrenador, que insistió en jugar con el cancerbero procedente del Sevilla.
Ahora, con el nuevo desembarco de Mou en Valdebebas, el entrenador ha querido insistir en utilizar todas las armas que tiene a su alcance para reforzar de la mejor manera posible una plantilla que entiende que está llena de calidad, pero en la que hay que reajustar ciertos desequilibrios tras una presente campaña que oficialmente acabará este este fin de semana sin títulos por vez primera desde 2021. Curiosamente, es el mismo panorama que se encontró el de Sétubal al llegar al club hace 16 años. Entonces incluso fue peor, porque el equipo acumulaba dos años naturales sin conseguir ningún trofeo. Eso acabó con un Mou que se hizo con una Copa en su primer año y, poco a poco, fue destronando al Barcelona.
Brahim fue el último
En el Madrid no recurren al mercado invernal desde 2019, cuando se firmó a Brahim Díaz. Florentino firmó una operación estratégica de un jugador de apenas 19 años que no tenía hueco en el Manchester City de Pep Guardiola. Fueron 17 millones fijos los que pagaron los blancos a los ingleses por un jugador que, en un primer término, no cuajó, pero tras marcharse al Milan, regresó. Un caso excepcional en una ventana que no ha sido usada por el Madrid en los últimos tiempos, pero eso es algo que va a cambiar con Mourinho.