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Resulta casi imposible no pensar en Cristiano Ronaldo cuando se habla de Madeira. El mejor futbolista de la historia de Portugal, y para muchos el mejor de la historia del fútbol, nació en Funchal, la capital del archipiélago situado en medio del Atlántico, y su figura es una de las más representativas del lugar. Sin embargo, Madeira es mucho más que la tierra de Cristiano. Es uno de los destinos naturales más espectaculares de Europa, una isla nacida del fuego volcánico y rodeada por más de 160 kilómetros de costa.
Junto al puerto de Funchal se alza la famosa estatua de Cristiano Ronaldo, una escultura de bronce de aproximadamente 800 kilos. Muy cerca también se encuentra el Museo CR7, dedicado a la trayectoria del futbolista y a los numerosos trofeos y títulos que ha conquistado a lo largo de su carrera. Por supuesto, para los aficionados al fútbol, la visita a la estatua y al museo de Cristiano Ronaldo es prácticamente obligatoria.
Madeira, una isla de origen volcánico pero que no puede entrar en erupción
Toda Madeira tiene origen volcánico. Hace millones de años, una serie de erupciones submarinas fueron dando forma a las islas que componen el archipiélago. Estas erupciones crearon montañas abruptas, acantilados y paisajes que combinan roca volcánica, vegetación y oceáno. A pesar de todo, aunque su origen está ligado a la actividad volcánica, no existe riesgo de erupción. Todos los volcanes de Madeira están inactivos y los estudios sitúan la última actividad volcánica hace aproximadamente 6.500 años.
Con alrededor de 110.000 habitantes, Funchal es la ciudad principal de Madeira y el punto de partida para descubrir la isla. El Mercado dos Lavradores es uno de los lugares más visitados, pero también merece la pena subir al barrio de Monte para disfrutar de las vistas o recorrer el casco antiguo.
Si hay una imagen que compite con Cristiano Ronaldo como símbolo de Madeira, esa es la de las piscinas naturales de Porto Moniz. Situadas en el extremo noroeste de la isla, estas piscinas se formaron de manera natural sobre antiguas coladas de lava. Las rocas crearon una serie de espacios donde el agua del Atlántico entra y se renueva constantemente con el movimiento de las mareas. Para muchos viajeros es uno de los lugares más impresionantes de todo el archipiélago.
Las dos Reservas de la Biosfera de Madeira reconocidas por la UNESCO
Madeira destaca también por su extraordinaria riqueza natural. El archipiélago alberga dos Reservas de la Biosfera reconocidas por la UNESCO. La más conocida es la Reserva de la Biosfera de Santana, situada en el norte de la isla principal. Este espacio incluye parte de la famosa Laurisilva, un bosque subtropical declarado Patrimonio de la Humanidad que conserva especies vegetales prácticamente desaparecidas en otras partes del mundo.
La segunda gran reserva es la de la isla de Porto Santo, conocida por su biodiversidad terrestre y marina. Más de 2.100 especies han sido registradas en este territorio, que además posee un importante patrimonio geológico y cultural.