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Cuando el balón eche a rodar en el MetLife Stadium durante el Brasil - Marruecos, millones de espectadores de todo el planeta pondrán sus ojos sobre uno de los estadios más conocidos de Estados Unidos, un gran estadio que muchos han comparado con el Santiago Bernabéu pero que realmente es más caro, con menos tecnología y aproximadamente la misma capacidad. Por esta comparación es posible establecer que, más allá de antimadridismos, el Bernabéu es el mejor estadio del mundo.
A simple vista, ambos recintos causan impacto por su tamaño. Ambos superan los 82.000 espectadores de capacidad. Sin embargo, cuando se analizan sus características, aparecen diferencias importantes. Si nos fijamos únicamente en el aforo, las diferencias son muy pequeñas. El MetLife Stadium cuenta con una capacidad oficial de 82.500 espectadores, mientras que el Santiago Bernabéu alcanza actualmente los 83.186 asientos tras las últimas modificaciones relacionadas con la ampliación de zonas VIP. La diferencia apenas supera los 600 espectadores, una cifra prácticamente insignificante.
El Bernabéu, 300 millones más barato que el Metlife Stadium
Es en el apartado económico donde aparece uno de los datos más llamativos. El MetLife Stadium fue inaugurado en 2010 tras una inversión cercana a los 1.600 millones de dólares, una cifra récord para la época y que lo convirtió en uno de los estadios más caros de la historia del deporte.
Por su parte, la transformación del Santiago Bernabéu ha supuesto una inversión aproximada de 1.347 millones de euros al Real Madrid: la nueva fachada, la cubierta retráctil, el hipogeo para almacenar el césped y poder celebrar eventos en la superficie del terreno de juego, las nuevas zonas comerciales, los espacios VIP, el videomarcador 360º... Es decir, el estadio estadounidense costó alrededor de 300 millones más y, sin embargo, no tiene ni de lejos la tecnología que sí alberga el nuevo estadio de Chamartín.
La cubierta es uno de los elementos que mejor resume las diferencias entre ambos estadios. El Santiago Bernabéu dispone de un techo retráctil que permite cerrar completamente el estadio cuando las condiciones meteorológicas lo requieren o si el club lo desea para crear una atmósfera más temible. El MetLife Stadium, por el contrario, sigue siendo un estadio completamente abierto a pesar de que el invierno en Nueva Jersey puede tener condiciones meteorológicas extremas.
El hipogeo del Bernabéu no existe en el Metlife Stadium
Otro de los grandes avances de la remodelación madridista es el sistema de césped retráctil. Gracias al denominado hipogeo, el terreno de juego puede dividirse en grandes plataformas móviles y almacenarse bajo tierra cuando el estadio acoge conciertos, espectáculos o eventos. Este sistema permite conservar el césped en condiciones óptimas mientras el recinto genera ingresos prácticamente todos los días del año. El MetLife no dispone de una tecnología equivalente.
Si hay un aspecto donde el MetLife mejora al Bernabéu es el aparcamiento. Ubicado en el Meadowlands Sports Complex, en Nueva Jersey, el estadio norteamericano es capaz de albergar decenas de miles de vehículos en los días de máxima afluencia.
El MetLife tiene algunas ventajas evidentes en capacidad logística, accesibilidad y dimensiones. No es casualidad que haya sido elegido como uno de los escenarios principales del Mundial. Sin embargo, desde el punto de vista tecnológico, el Bernabéu juega en la Champions. El techo retráctil, el hipogeo, la modernización de sus instalaciones y su transformación en un recinto multifuncional lo sitúan entre los estadios más avanzados del planeta por 300 kilos menos.