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El nuevo Santiago Bernabéu ha sido objeto de análisis desde prácticamente todos los puntos de vista posibles. Desde su impacto económico hasta su diseño exterior, pasando por la cubierta retráctil o la tecnología incorporada al recinto. Sin embargo, para algunos expertos hay un elemento que destaca por encima del resto.
Es el caso del arquitecto Ignacio Morente Gemas, que considera que la gran revolución del estadio madridista se encuentra bajo el terreno de juego.
Morente Gemas (Antequera, 1991) es arquitecto formado en la Universitat Internacional de Catalunya (UIC Barcelona) y fundador de su propio estudio. Antes de dedicarse profesionalmente a la arquitectura desarrolló una prometedora carrera en el tenis, llegando al punto de formar parte de la selección española en categorías inferiores e incluso entrando en el ranking ATP antes de una lesión que cambió el rumbo de su vida.
En los últimos años se ha convertido en una voz reconocida por sus análisis sobre grandes infraestructuras deportivas, especialmente el Santiago Bernabéu y el Camp Nou.
"El hipogeo es lo mejor que tiene el Bernabéu"
El especialista no tiene dudas sobre cuál es el elemento más innovador del recinto madridista: "El hipogeo es lo mejor que tiene el Bernabéu. Todo viene inspirado de culturas anteriores. El hipogeo ya se utilizaba en edificios que albergaban este tipo de eventos, como por ejemplo el Coliseo romano", explicó en uno de sus vídeos para el canal de YouTube Mi Espacio Vital.
El hipogeo es el espacio subterráneo construido bajo el césped del estadio. Allí se almacenan las bandejas que permiten guardar el terreno de juego cuando el Bernabéu se transforma para albergar todo tipo de eventos. Este era uno de los principales objetivos de Florentino Pérez.
Gracias a esta solución, el césped queda protegido mientras la superficie del estadio puede utilizarse para actividades completamente diferentes al fútbol.
Inspiración en la ingeniería romana
Morente destaca que la idea no es nueva, sino una evolución moderna de conceptos utilizados hace siglos: "La ingeniería que tenían los romanos y la manera en la que aprovechaban los espacios ocultos para que las actividades fueran dinámicas y ofrecieran una flexibilidad enorme hicieron que recurrieran al hipogeo", aseguró.
"Esto permitía que la infraestructura se adaptara en función de las necesidades de cada momento. Eso es precisamente lo que han trasladado al Bernabéu", añadió.
La comparación con el Coliseo romano no es casual. Los responsables de la remodelación han insistido en numerosas ocasiones en que el reto, tal y como se mencionó antes con Florentino, era crear una instalación capaz de generar actividad durante todo el año y no únicamente durante los partidos del Real Madrid.
Un sistema indispensable
Sin este sistema sería imposible convertir el estadio en un espacio preparado para recibir grandes conciertos, eventos empresariales o competiciones de otras disciplinas sin comprometer el estado del césped.
"Gracias al hipogeo, el Bernabéu está capacitado para albergar diferentes eventos, más allá de los partidos de fútbol. Me cuesta entender por qué otros estadios no están recurriendo a este elemento, que no es especialmente caro", concluyó.
Las palabras del arquitecto hacen énfasis en la idea de que cada vez los estadios son más multifucionales. Muchos especialistas coinciden en que el gran éxito de la reforma no está únicamente en la espectacular imagen exterior del estadio, sino en la capacidad que tiene para adaptarse a cualquier tipo de evento.