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A media hora del centro de Barcelona, entre viñedos y vegetación mediterránea, se alza uno de los pueblos más agradables de la comarca del Maresme: Alella. Estamos hablando de una localidad de algo más de 10.250 habitantes, conocido por su tradición vinícola, por la calidad de sus paisajes y también por ser el lugar donde el futbolista Marc Cucurella, internacional con la Selección Española, encuentra tranquilidad cuando regresa a Cataluña.
La ubicación de Alella es uno de los puntos fuertes de este municipio, ya que, aun estando en el interior, solo 2 kilómetros le separan del Mar Mediterráneo. Esta cercanía permite poder disfrutar de vistas al mar desde los viñedos y colinas de la Serralada Litoral. Se puede pasar en apenas unos minutos de estar paseando entre viñedos a estar tumbado y relajado frente al mar. Además, contemplar la costa desde alguno de sus miradores naturales es uno de los pasatiempos favoritos de los paisanos de Cucurella.
Los vinos con denominación de origen de Alella
Pero si hay algo que define al municipio es su tradición vitivinícola. Alella da nombre a una de las denominaciones de origen más antiguas de Cataluña. Aunque se trata de una de las más pequeñas en extensión, sus vinos gozan de un gran prestigio debido sobre todo a las características especiales del terreno y al clima mediterráneo. Muchas de las bodegas ubicadas en Alella permiten conocer el proceso de elaboración, pasear entre viñedos y participar en degustaciones, con los vinos blancos como grandes protagonistas.
Entre los principales monumentos de Alella destaca la Iglesia de Sant Feliu, cuyos orígenes se remontan al siglo XI. Aunque el edificio ha experimentado diversas reformas a lo largo de los siglos, todavía conserva parte de su estructura románica original. Las calles del centro de Alella son tranquilas y agradables, con plazas pequeñas y casas tradicionales. Además, también merece la pena acercarse a algunas de las antiguas masías del municipio, que reflejan la importancia histórica de la agricultura en Alella.
Alella, la puerta al Parque de la Serralada Litoral
Los amantes de la naturaleza también encuentran en Alella el inicio perfecto para descubrir el Parque de la Serralada Litoral, una zona protegida que cuenta con senderos que atraviesan bosques mediterráneos, colinas y antiguas rutas agrícolas. Muchos recorridos ofrecen panorámicas de la costa catalana que merece la pena ver, y permiten descubrir la naturaleza que, sorprendentemente, rodea a una ciudad tan urbanita como Barcelona. Las rutas pueden realizarse a pie o en bicicleta
Aunque Alella no tiene playa propia, la costa está a apenas unos minutos. Playas como El Masnou o Montgat son ideales para completar una jornada de senderismo con un baño o paseo junto al Mediterráneo. Esta proximidad al mar es una de las razones por las que muchas personas eligen Alella para vivir: tranquilidad sin renunciar a la costa.
Qué comer en Alella
La gastronomía local combina la tradición catalana con productos del mar y de la huerta. Entre las especialidades destacan las carnes a la brasa, los embutidos artesanales, los arroces y los pescados. Los anteriormente mencionados vinos de la denominación de origen Alella suelen acompañar estas comidas y forman parte de la experiencia gastronómica. Tampoco faltan clásicos catalanes como el pa amb tomàquet, las cocas o guisos preparados con productos de temporada.