El Real Madrid evoluciona hacia el 4-4-2 por el encaje de Kylian Mbappé y Vinícius Júnior: así cambia el sistema del equipo

Mbappé y Vinícius condicionan el sistema de juego del Real Madrid, algo que tiene consecuencias

Mbappé lidera el valor del Real Madrid con 200 millones y Alaba cae a 3,5, según Transfermarkt

Mbappé y Vinícius condiciona al Real Madrid
Mbappé y Vinícius condiciona al Real Madrid

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La llegada de Mbappé al Real Madrid obligó al cuerpo técnico a buscarle un hueco en el once titular. Lo hizo Ancelotti, también Xabi Alonso y ahora Arbeloa, el francés comparte ataque con Vinícius. De hecho, el 4-4-2 se ha convertido en el esquema que mejor se adapta al actual equipo merengue.

Con Mbappé y Vinícius formando pareja de ataque, el juego del Real Madrid queda condicionado por sus características. Se puebla el centro del campo con un jugador más para tener más solidez. Mientras que desaparece la figura del extremo que había sido clásica en los últimos años.

Un 4-4-2 flexible y con mucha presencia de los laterales

La presencia de jugadores como Fede Valverde o Bellingham permite a al Real Madrid tener un 4-4-2 flexible. En defensa se cierran con dos líneas de 4, en la medular y en defensa, pero en ataque hay muchas posibilidades. El inglés puede situarse detrás de Mbappé y Vinícius o incluso aparecer por la izquierda, con el charrúa por la derecha en un 4-2-4.

Ni Mbappé ni Vinícius se suelen quedar pegados a la banda izquierda, tienen tendencia a ir hacia el centro. Eso obliga a que los laterales sean los encargados de abrir el campo para darle amplitud. Carreras por la izquierda y Carvajal por la derecha son los más capacitados para ello.

Movilidad en ataque y más juego por el centro

Mbappé y Vinícius demuestran tener mucha movilidad, son imprevisibles ya que son capaces de caer a banda o de atacar los espacios en profundidad. Incluso pueden intercambiar sus posiciones lo que complica la labor a los rivales. Aunque es cierto que eso obliga a continuas correcciones de los defensas y los centrocampistas.

La medular tiene que saltar a coberturas en banda por la falta de ayuda de los delanteros. Además, tienen que subir las líneas para intensificar la presión tras pérdida y tienen llegada al área. Si no cumplen con este trabajo, el Real Madrid se parte y pierde el equilibrio que necesitan.

Un esquema pensado para jugar la Champions

Este esquema se basa en dos jugadores de gran talento que son diferenciales, pero condicionan la estructura de juego. Sus características hacen que sufran más contra equipos que defienden en bloque bajo. Algo que se encuentran en muchas ocasiones en Liga.

Muy diferente es en Champions, con rivales que se lanzan al ataque en partidos abiertos. Ahí es donde más disfrutan Mbappé y Vinícius ya que pueden correr al espacio. Especialmente cuando la eliminatoria se les pone de cara y pueden salir al contragolpe.