El Real Madrid vence al Valencia Basket y jugará la final de Euroliga contra el Olympiacos

El conjunto de Scariolo tira de oficio para llegar a la gran cita del torneo, que no podrá jugar Garuba, lesionado

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Mario Hezonja, conduciendo la pelota en una acción ofensiva durante el partido de esta noche entre Real Madrid y Valencia Basket.
Mario Hezonja, conduciendo la pelota en una acción ofensiva durante el partido de esta noche entre Real Madrid y Valencia Basket.

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El Real Madrid estará en la final de la Euroliga después de haber vencido al Valencia Basket (90-105) en un duelo en el que los de Sergio Scariolo fueron de más a menos. Los blancos fueron dominadores hasta el último cuarto, cuando sufrieron la lesión de Usman Garuba, pero no se vinieron abajo y, en una nueva demostración de compromiso, lucha y resistencia, consiguieron minimizar el peligro del adversario. Aun así, el Madrid no pasó grandes problemas durante un partido que tuvo siempre controlado y en el que tanto al principio como al final exhibió una solvencia digna de enmarcar. Los merengues ya piensan en la gran cita contra el Olympiacos (domingo, 20 horas) que, al igual que este cruce con los ‘taronjas’, se disputará en el Telekom Center de Atenas. 

Los contratiempos con los que llegaba el Madrid a Grecia eran considerables tras las bajas de Edy Tavares y Álex Len, pero no impidió que el equipo saliera con colmillo y fuerza desde el primer segundo. Fue en el triple y en el rebote ofensivo donde el conjunto que lidera Scariolo basó toda su fortaleza, con un excelso Mario Hezonja que logró neutralizar por completo a un Valencia que, paradójicamente, empezó a adelantarse en el marcador. Aun así, los hombres de Pedro Martínez supieron controlar la situación, terminando con una renta mínima (28-26) que auguraba emoción hasta el final, en contraposición con la victoria del Olympiacos al Fenerbahçe (79-61). 

Se vino arriba el Madrid en el segundo cuarto y, merced a una acción ofensiva de primer nivel (36 puntos), empezó a desplegar su juego con soltura y naturalidad. Gabriel Deck y Trey Lyles comenzaron a tener grandes actuaciones. Chuma Okeke llegó a firmar el 11-0 de parcial y el 8 de 12 en triples para los madridistas, que pusieron al Valencia contra las cuerdas, pero, ni en el peor de los escenarios, los valencianos se dejaron arrastrar. De esta manera, la primera parte acabó como la más anotadora de la historia de la Euroliga (53-62) y con un Madrid que iba a ir a más... 

En el tercer cuarto, el Madrid fue más sólido en defensa (17 en contra) y en los rebotes en ataque encontró la mejor manera de ir tumbando paulatinamente a un Valencia que sufrió mucho. Si bien es cierto que el triple decayó para el cuadro merengue, Hezonja no se iba a olvidar de este apartado e iba a dar alas a los suyos. Los que ejercían de locales en la cuna de la civilización apretaron, pero el Madrid empezó a cazar rebotes en ataque y acabaron el tiempo con una ventaja importante (73-86), aunque todavía no era suficiente para los blancos, que iban a vivir más eventualidades para intentar pelear por la Copa de Europa. 

Resiste el que gana 

El último cuarto no arrancó nada bien para el Madrid, que sufrió la lesión de Garuba y, al menos que obre el milagro, se queda sin tres pívots para jugar la final ante el Olympiacos. Un mal gesto con su pie izquierdo encendió las alarmas en el banquillo de Scariolo, que tuvo que mover ficha de manera irremediable. A los blancos les costó entrar en el encuentro, pero acabaron dejándose llevar, no sin antes resistir como el que más. Pues el que lo hace termina ganando, como decía Camilo José Cela. Pero el coste es alto de cara a la final del domingo. Eso sí, hay que pelear hasta el final porque todo es posible, también esa 12ª Euroliga que está más cerca que nunca.