Añadir Defensa Central como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Jude Bellingham sorprendió con su rápida adaptación al Real Madrid desde el inicio. Algo que no suele ser habitual con los futbolistas británicos, aunque a su favor tenía que venía de Alemania. A pesar de eso, le gusta recordar sus raíces ya que uno de sus refugios se encuentra en las islas británicas.
Se trata de Stourbridge, la localidad de 60.000 habitantes donde nació Bellingham y a la que tiene mucho cariño. A pesar de que siempre se le ha asociado a Birmingham, ya que empezó a despuntar en ese equipo, sus orígenes se encuentran en este municipio perteneciente a la ciudad metropolitana de Dudley, en el condado de los Midlands Occidentales.
La tradición familiar en Stourbridge
No solo Jude tiene buenos recuerdos de esta ciudad, Mark Bellingham, padre del madridista, también jugó al fútbol. Lo hizo en el Stourbridge FC, un modesto equipo que cuenta con un pequeño pedazo de césped como campo. Aun así, pudo destacar como todavía recuerda.
Nagel, trabajador del Stourbridge FC desde hace más de dos décadas, lo recordaba para el Mundo: “Mark era una máquina de hacer goles”. Algo se le tuvo que pegar a Jude, que por eso sigue teniendo un gran aprecio a esta ciudad. No olvida sus orígenes y se ha convertido en su refugio.
Un castillo del siglo XI como visita obligada
Muy cerca de Stourbridge, a unos 10 minutos, se encuentra ubicado en Castle Hill, en el corazón de Dudley, el Castillo de Dudley. Sus orígenes se remontan al siglo XI, cuando Ansculf de Picquigny, uno de los seguidores de Guillermo el Conquistador, lo construyó con madera.
Posteriormente, con la llegada de la familia Paganel, llegaría su transformación en un castillo de piedra. Fue una construcción tan robusta que ha sido capaz de aguantar asedios y guerras. Aunque ha tenido varias reformas ya que incluso en 1937 sus terrenos albergaron un zoológico.
Un parque público de 1931
Mary Stevens Park es el pulmón verde de Stourbridge, un parque público que fue donado a la ciudad por el industrial y filántropo local Ernest Stevens. Un estanque, un quiosco o instalaciones deportivas se mezclan en la zona. Algo que permite a Jude Bellingham aprovechar sus visitas.
Ya sea dándose un paseo por él o aprovechando el gimnasio al aire libre que tiene, el madridista tiene diferentes opciones. Es un lugar importante para Jude, pero los habitantes de Stourbridge se sienten orgullosos de que el pequeño Bellingham haya triunfado.