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La vida de Pep Guardiola puede sufrir un cambio de 180 grados después de que haya anunciado que deja el banquillo del Manchester City tras una etapa de 10 años. A pesar de tener contrato hasta 2027, el ex futbolista del Barça ha decidido romper su vínculo con los 'citizens', llegando a admitir a su círculo más entorno que necesita “no entrenar” durante un tiempo indeterminado. Un año sabático, quizá, como cuando dejó el Camp Nou y se tomó un descanso antes de aceptar la oferta del Bayern Múnich. Pero el 'adiós' de Guardiola de Inglaterra podría traerle de vuelta a España, donde cuenta con una enorme mansión en el barrio de Pedralbes, en Barcelona. Una casa de 2.000 metros cuadrados de la que es propietario junto a su ex mujer, Cristina Serra.
Con piscina y unas vistas desde las que se puede observar toda la Ciudad Condal, con el mar Mediterráneo redondeando la escena, es probable que Guardiola regrese a sus orígenes y, después de una década con el clima húmedo, nuboso e insípido de Mánchester, se instale en nuestro país para respirar con tranquilidad y sopesar qué hacer a partir de ahora con su vida después de haber entrenado casi sin descanso durante los últimos 20 años. Nada mejor, desde luego, que hacerlo en casa, en una vivienda lujosa que el propio Pep adquirió en 2021 por 10 millones de euros. La parcela es enorme en un inmueble que tiene exactamente 740 metros, donde no puede faltar la piscina, el gimnasio, una bodega y hasta una sala de cine.
La propiedad de Guardiola en Pedralbes tiene un diseño moderno y mediterráneo, ofreciendo confort, privacidad y sofisticación. Además, cuenta con increíbles vistas panorámicas y espacios muy amplios y diáfanos, según el portal inmobiliario Idealista. Al estar rodeada de jardines y naturaleza, la casa, que se ubica exactamente en la carretera de Les Aigües, junto a la montaña de Sant Pere Màrtir, garantiza la intimidad y tranquilidad que figuras tan reconocidas necesitan en su día a día. Algo a tener en cuenta para un Guardiola cuyo estrés ha sido notable en los últimos años, con un enorme desgasto físico y mental que le ha llevado a dejar el City y no cumplir el convenio que había firmado tras su renovación en 2024.
Espacios grandes
La parcela que Guardiola conserva en Barcelona es tan grande, que dispone de varias zonas destinadas a distintas funciones, como un porche reservado para los vehículos de los propietarios, justo al lado de la vivienda, para hacer mucho más cómodo el trayecto de salir y entrar de la propiedad. Igualmente, en los espacios exteriores destacan las terrazas de la mansión, como la de la suite principal, desde la cual se puede percibir el área metropolitana barcelonesa y otro más natural, relacionado con la panorámica a la montaña Sant Pere Màrtir.
Dentro de la casa, el interior es igual de voluminoso, gozando de estancias diáfanas que se han formado a través de materiales cálidos como la madera de roble, suelos de mármol en algunas de ellas y techos altos que se extienden por toda la mansión y que otorgan esa sensación de hogar amplio y luminoso. Los grandes ventanales también forman un punto clave en la iluminación natural de esta casa, sustituyendo incluso a paredes, consiguiendo un toque mucho más moderno y lujoso. Las estancias tienen un aire moderno y vanguardista que reflejan la personalidad de Guardiola.