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En el mundo del fútbol se han vuelto habituales las cláusulas de rescisión de 1.000 millones de euros. Es una medida de protección ante equipos como el PSG o el City que tienen jeques detrás. Eso les da una inyección económica que amenaza a cualquier jugador a golpe de talonario.
Grandes estrellas como Vinicius, Mbappé o Bellingham las tienen, pero también se les firman a otros jóvenes. Gonzalo, Mastantuono, Pedri o Lamine Yamal también las tienen en sus contratos. Sin embargo, el abogado Alejandro Jover ha avisado que pueden ser nulas.
Las cláusulas de 1.000 millones bajo sospecha
Como vemos, es una práctica habitual, pero podría no estar dentro de la legalidad. “Las cláusulas de rescisión de 1.000 millones de los futbolistas pueden ser nulas, en ese caso, sería un juez social el que fijaría la cantidad de la indemnización”, ha señalado el abogado Alejandro Jover.

Por mucho que se les firmen en casi todos los equipos, se pone en duda que estas cláusulas estén permitidas. Sobre todo, porque frustrarían los intentos de los jugadores de poder progresar en lo deportivo y en lo económico.
Las cláusulas de rescisión reguladas por ley
El artículo 16.1 del Real Decreto 1006/1985 es el que regula las cláusulas de rescisión. En él se indica que los clubes tienen derecho a ser resarcidos por la ruptura de un contrato antes de tiempo. Regulando así la relación laboral de los deportistas profesionales.

En este precepto se expone que “la extinción del contrato por voluntad del deportista profesional, sin causa imputable al club, dará a este derecho, en su caso, a una indemnización que en ausencia de pacto al respecto fijará la Jurisdicción Laboral en función de las circunstancias de orden deportivo, el perjuicio que se haya causado a la entidad, motivos de ruptura y demás elementos que el juzgado considere estimables”.
Las cláusulas de rescisión podrían ser llevadas ante un juez
Alejandro Jover cree que las actuales cláusulas de rescisión pueden ser llevadas ante el juez. Sobre todo, si se consideran abusivas e impiden la marcha de un futbolista a un nuevo equipo. Aunque la duda viene de cuál sería la cuantía que deberían exigir los clubes ante el posible traspaso.
Los gastos en formación, lo invertido en contratar al futbolista, la duración del contrato que queda por delante, el sueldo, la edad y la proyección de este. Son varios los factores que podrían determinar qué sucede con estas cláusulas. Aunque de momento sirven para evitar marchas indeseadas.