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El exfutbolista del Real Madrid David Beckham decidió hace años que la inversión en yates podía resultarle muy rentable. El inglés, actualmente empresario de éxito, tiene múltiples negocios pero entre todos ellos destaca el que tiene con los yates, que compra y posteriormente alquila a través de agencias de lujo por cantidades que hacen que recuperar la inversión sea coser y cantar. En unos meses puede haber recuperado el dinero, y luego siempre queda la posibilidad de volver a venderlo.
La última joya flotante del exjugador británico es un yate de la prestigiosa firma italiana Riva, con el que se dejó ver en Mallorca hace unos meses acompañado por su familia, su esposa Victoria Beckham y sus dos hijos menores, Cruz y Harper. El yate es un Riva 130 Bellissima, de alrededor de 40 metros de eslora. Se trata de una embarcación con un diseño elegante y sofisticado, cuyo valor oscila los 18 millones de euros.
Todas las bondades del espectacular yate de 18 millones de Beckham
Equipado con la más alta tecnología naútica y con todas las comodidades, el yate es una maravilla de la ingeniería. Cuenta con un jacuzzi en cubierta, acceso fácil al agua y un garaje repleto de embarcaciones de recreo más pequeñas. Además, dispone de varias habitaciones con baño en suite. Una maravilla que el exfutbolista alquila por semanas. El yate que tuvo anteriormente le brindaba alrededor de 75.000 euros a la semana, y estamos hablando de una diferencia abismal entre uno y otro.

Antes de comprar el yate italiano, Beckham tenía un yate de la marca Ferretti, con casi 30 metros de eslota y valorado en casi 6 millones de euros. Si hacemos una regla de tres, aunque puede no ser matemático, el alquiler del nuevo yate superaría los 200.000 euros.
Haciendo cuentas, necesitaría alquilarlo apenas 90 semanas para recuperar la inversión. Es decir, en 3-4 años podría recuperar perfectamente el dinero gastado en la compra. Si el anterior lo alquiló 60 veces, recuperó los 6 millones antes de venderlo por más dinero por el que lo compró. Un negocio redondo solo apto para millonarios.
Beckham nunca cambia el nombre a sus yates
"David ha querido un yate durante mucho tiempo y no podría estar más feliz con su nuevo juguete", aseguraba un testigo de la compra del primer yate de Beckham a The Sun. Si estaba como unas castañuelas con el primero, imagínense con el segundo: tres veces más caro, más lujoso y grande.
Lo que no cambió David Beckham al cambiar de yate fue el nombre de la embarcación: Seven. Más allá de ser el número que llevó tanto en el Manchester United como en la Selección Inglesa, ese es el segundo nombre de su hija pequeña, Harper Seven Beckham. Un nombre especial y que, por tanto, utiliza para todos sus yates.
Cuando se canse de este yate, podrá venderlo y comprarse otro mejor sin haber perdido ni un céntimo. Todo lo contrario.