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Con el verano muchos son los que aprovechan estos días para estar con familia y amigos y, ya sea en la playa o en los pueblos, el ocio consiste en pasar tiempo de manera relajada con nuestros seres más queridos. Una práctica muy habitual, que se estila a lo largo y ancho de toda la geografía española, es la de tomar el fresco en las puertas de casa.
Una costumbre de nuestros abuelos que hemos ido heredando con el paso de los años y por la que, de continuar así, podríamos enfrentarnos a multas importantes, ya que está taxativamente prohibido estar en la calle ocupando la vía pública con mobiliario sin autorización previa.

El origen de estas sanciones tiene lugar en una normativa municipal del Ayuntamiento de Barcelona que se encarga de regular el uso del espacio público. En ella se estipulan una serie de multas para todos aquellos que obstaculizar la calle con todo tipo de objetos sin haber pedido el correspondiente permiso.
La normativa de la Ciudad Condal entró en vigor en 2005, pero el debate ha surgido ahora después de trascender que en la capital catalana quieren seguir reforzando la convivencia ciudadana a través de una revisión de este reglamento, que son los que desarrollan una ley en nuestro derecho.
Multas por estar en la calle
El reglamento de la Corporación de Barcelona, como decimos, contempla una serie de sanciones en supuestos de ocupaciones sin permiso o de mobiliario urbano sin autorización legal. Algunos ejemplos son éstos:
- Establecimientos o personas que ocupen continuamente espacio público sin licencia, con mesas o sillas fijas.
- Elementos que dificulten el paso persistente de peatones.
- Actividades que constituyan "acampada" sin permiso, sancionadas con hasta 500 euros.