Es el único pueblo maldito de España: tiene 89 habitantes, le llaman el territorio de las brujas y cuenta con un castillo del año 1185

Trasmoz, en Zaragoza, es el único sitio excomulgado por la Iglesia en el siglo XIII tras varias disputas con el abad

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El pueblo de Trasmoz, en Aragón, es el único maldito y excomulgado de España.
El pueblo de Trasmoz, en Aragón, es el único maldito y excomulgado de España.

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España es un país tan peculiar que cuenta con un pueblo maldito. Aunque sobre el papel es uno más de los municipios que se encuentran a los pies del Moncayo, la realidad que se tercia sobre Trasmoz es única. Con sólo 89 habitantes en la actualidad, nos encontramos ante uno de los pueblos de la España Vacía, ya que cada vez cuenta con menos gente. Y, en este sentido, es imposible olvidarse de que estamos ante la única localidad que fue excomulgada por la Iglesia en pleno siglo XIII, una maldición atribuida a conflictos con el Monasterio de Veruela y a las leyendas de brujería, que gracias a ellas se ha convertido en un atractivo turístico. 

Este pueblo, sito en la provincia de Zaragoza, se encuentra en la comarca de Tarazona y el Moncayo y a lo largo de su historia ha dado lugar a leyendas sobre brujas y aquelarres, algunas de las cuales fue recreada por Gustavo Adolfo Bécquer. El poeta fue con su hermano Valeriano a Trasmoz para intentar que le curasen la tuberculosis y durante su estancia vio las ruinas del castillo, construido en 1185, que quedaron tras un incendio. Fue el hermano del andaluz el que narró las experiencias que tuvieron en esta zona merced a una recopilación de bocetos para su álbum de dibujos ‘Expedición de Veruela 1863’. 

Trasmoz, coronado con el castillo y el Moncayo nevado al fondo.
Trasmoz, coronado con el castillo y el Moncayo nevado al fondo.

Trasmoz fue excomulgado alrededor del año 1255 debido a un fuerte conflicto de intereses con el poderoso monasterio de Veruela. El abad del monasterio buscaba autoridad sobre el pueblo, pero los habitantes de Trasmoz se negaban a someterse, especialmente por disputas sobre el uso de madera y recursos del Monte de la Mata. En aquella época, el pueblo era un señorío laico que no quería someterse a la autoridad del monasterio, lo que generaba constantes roces, y el abad de Veruela, harto de las disputas, excomulgó a la aldea entera, privándola de los sacramentos y del amparo de la Iglesia. 

Más tarde, en el siglo XV, la situación se agravó con una maldición formal utilizando el salmo 108, vinculada a supuestas prácticas de brujería para encubrir la falsificación de moneda en su castillo. Oficialmente, la excomunión nunca ha sido revocada, convirtiéndolo en el único pueblo maldito y excomulgado de España. El único personaje que puede levantar esta maldición es el Papa de Roma, que actualmente es León XIV. Pero, hasta la fecha, no ha habido ninguna petición para que esto ocurra. 

Trasmoz, con conflictos constantes 

Cerca de ocho siglos está durando la maldición de Trasmoz, pero desde entonces los conflictos no han cesado y han sido constantes. El pueblo era independiente y no pagaba impuestos al clero, por lo que la Iglesia decidió cortar de raíz el problema atacando. En el monasterio no sólo se conformaron con la excomunión, sino que, además, desde el templo decidieron desviar el agua del pueblo, por lo que el señor de Trasmoz (una especie de alcalde), Pedro Manuel Ximénez de Urrea, se levantó en armas.  

Y, después de la excomunión, vino la conocida maldición. En concreto, fue en abril de 1511 y sucedió con el permiso explícito del papa Julio II. “Oh, Dios de mi alabanza, no calles. Bocas de impíos y traidores están abiertas contra mí”, comenzó a cantar el abad -o eso parece ser que sucedió, según algunas crónicas de la época- los primeros versos del salmo 108, que es el que se usa en tales circunstancias para maldecir a los enemigos de la Biblia.