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Javier Morodo, experto en inversiones y figura destacada del ámbito financiero y tecnológico de América Latina, considera que el interés compuesto es la fuerza más poderosa que hay en el mundo (después del amor). El emprendedor mexicano asegura que merece la pena reinvertir los intereses obtenidos de una inversión para duplicar antes el dinero invertido, a pesar de que el cerebro humano tiene una forma de pensar lineal y no exponencial que lo dificulta todo.
"No hay fuerza más poderosa en el mundo que el amor. Pero después del amor, viene el interés compuesto. Es el efecto que una inversión tiene en el tiempo. Una inversión en la que tú reinviertes los intereses o el capital que generan esas nuevas inversiones. Si tú inviertes 100 euros al 10% el primer año tienes 110. Para el segundo año no empiezas con 100, sino con 110. Al año siete, habrás duplicado tu dinero. Si fuera interés simple, lo habrías duplicado a los 10 años", explica Morodo.
Las personas no tenemos la capacidad de pensar de forma exponencial, nuestro pensamiento es lineal
En ese sentido, confiesa que el gran problema es que el ser humano no tiene la capacidad de pensar de manera exponencial: "Cuando duplicas tu dinero, la curva deja de ser lineal y se vuelve exponencial. Nuestro cerebro piensa de manera lineal (...). Cuando ves el poder que tiene el largo plazo, empieza a cambiar tu dimensión", señala.
"El poder del largo plazo es bellísimo, el mejor regalo que puede darle cualquier padre o madre a su hijo, además de su amor, es enseñarle a invertir, es abrirle una cuenta de banco. Si los ayudan desde los 13 años a entender el poder que eso tiene en su aspecto financiero pero también en su vida", comenta Javier Morodo, que comenzó su carrera en el sector financiero hace casi 20 años y que es licenciado en Economía por la Universidad Iberoamericana.
Para Javier Morodo, hay una serie de sacrificios que hacemos a lo largo de nuestra vida que, si mantenemos en el tiempo, terminan siendo fundamentales en el largo plazo: "El autocontrol, la disciplina, muchas cosas que en el corto plazo parecen un gran sacrificio terminan siendo las cosas más importantes que tenemos en la vida", analiza.
No es lo mismo crear riqueza que conservar riqueza: "Son dos juegos que se juegan de manera distinta"
Por otro lado, también tiene claro que no es lo mismo generar riqueza que preservarla: "El juego de generar riqueza y el de conservar riqueza se juegan de manera distinta. El objetivo es distinto. Cuando eres más joven y estás sacrificando tiempo por dinero, estás teniendo ciertos ahorros, la manera más fácil de crear riqueza es concentrándose. Pero si yo hiciera eso hoy en día, con 3 hijos y sin salario, con emprendimientos, sería muy irresponsable".
"Si estoy muy concentrado podría poner en riesgo todo ese juego. El de preservar riqueza se juega estando muy diversificado y eliminando los riesgos", concluye.