Parece Santorini pero es España: la ciudad de 25.000 habitantes y más de seis kilómetros de costa que tiene calles empedradas y una iglesia con una cúpula azul

La localidad alicantina de Altea es una de las joyas de la Costa Blanca, suele ser comparada habitualmente con Santorini

Diego Vargas
Periodista
18 de Marzo de 2026 23:00
Parece Santorini pero es España: la ciudad de 25.000 habitantes y más de seis kilómetros de costa que tiene calles empedradas y una iglesia con una cúpula azul
Parece Santorini pero es España: la ciudad de 25.000 habitantes y más de seis kilómetros de costa que tiene calles empedradas y una iglesia con una cúpula azul

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Calles empedradas, casas blancas adornadas con flores, más de 6 kilómetros de costa y casi 25.000 habitantes gobernados por una majestuosa cúpula azul. Altea es una de las localidades más bellas de la Costa Blanca. Una postal que le ha valido el sobrenombre de "la cúpula del Mediterráneo". Muchos la comparan con Santorini, pero no merece comparaciones. Estamos ante uno de los mayores reclamos turísticos de Alicante, un pueblo bonito con historia y un gran legado cultural. 

Lo primero que vemos al llegar a Altea es su casco antiguo, imperial. Ubicado sobre una colina, sus calles empedradas y estrechas serpentean hasta llegar a la Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, que con su característica cúpula azul domina el municipio. Es uno de sus grandes iconos. Desde el centro histórico de Altea se puede ver el Mediterráneo, como si se tratara de un balcón. A un lado, el Peñón de Ifach. Al otro, el basto mar.

Visitar Altea es paz y arte, es uno de los refugios creativos de la provincia de Alicante

Pasear por esas calles es una invitación a la calma. No hay lugar para las prisas en esta localidad alicantina, donde se pueden descubrir pequeñas plazas, talleres artesanales y terrazas con vistas por doquier. Cuanto más alto subes en Altea, mayor es el silencio y la calma, mayor es la sensación de tranquilidad y paz. Hasta llegar a lo más alto, desde donde también se pueden contemplar, además del Mediterráneo y el Peñón de Ifach, la Serra de Bernia.

Las vistas de Altea desde el cielo, por estampas como esta la comparan con Santorini
Las vistas de Altea desde el cielo, por estampas como esta la comparan con Santorini

Su belleza ha cautivado a lo largo de los años a artistas, pintores y escultores. No es casualidad que en la pequeña localidad alicantina se encuentre la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Miguel Hernández. Altea se ha consolidado, con los años, como uno de los refugios creativos de la provincia.

Las playas no son el mayor reclamo de Altea a pesar de ser un pueblo costero

Por otro lado, y al contrario que otras muchas localidades alicantinas como pueden ser Benidorm, El Campello o Villajoyosa, Altea no se caracteriza especialmente por el turismo playero. Su costa es mucho más discreta, minimalista. Predominan las playas de piedra y pequeñas calas con aguas transparentes.

Allí, en lugares como la Cala del Mascarat, Cap Negret o La Olla se puede disfrutar del mar en calma, con espacios pensados para la paz mental, escuchar el sonido de las olas o practicar actividades acuáticas lejos de la masificación: nadar, bucear, pescar o navegar. Además de las playas, también cuenta con la belleza de sus acantilados.

Por su estética ha sido comparada con Santorini: casas blancas, la cúpula de la Iglesia y su trazado urbano que desciende desde el casco antiguo hasta la costa. No obstante, Altea es un lugar práctico además de estético, no estamos hablando de una localidad aislada, sino de un municipio con mucha vida más allá de la temporada alta.