Thibaut Courtois está construyendo una mansión de 6.000 metros cuadrados, aunque el terreno tiene 15.000, en la exclusiva urbanización de Las Lomas, en Boadilla del Monte (Madrid). A pesar de la seguridad privada y la ubicación discreta, el portero del Real Madrid ha decidido vallar la parcela para mayor privacidad. La mansión, de diseño moderno, contará con placas solares, climatización geotérmica y un amplio aparcamiento para su colección de coches de lujo y su gran transformación se está llevando a cabo después de que Tibo, como se le llama en el vestuario, decidiera tener una finca casi a medida.
A pesar de que el belga ya contaba con una casa en Boadilla desde que se produjo su fichaje por el Madrid, en verano de 2018, el futbolista llegó a la conclusión con su mujer, la modelo Mishel Gerzig, de mover ficha y hacerse con un terreno más grande para contar con una nueva mansión que superara cualquier precedente. El anterior chalet de Courotis, que tenía cerca de 900 metros cuadrados habitables con siete habitaciones, cinco baños y piscina, sobre una parcela de 2.500 metros no tiene nada que ver con la obra faraónica del nuevo terreno con el que se hizo hace un tiempo. El cancerbero siempre ha sido un gran inversor inmobiliario y el nuevo refugio por el que ha optado cuenta con todo tipo de detalle.

Las cifras de la propiedad que Courtois ha adquirido desafían cualquier límite razonable. Porque la mansión mansión ocupa una superficie total que sólo es comparable a la del centro comercial Zielo, de Pozuelo de Alarcón -al lado de Boadilla-, repartidos en tres plantas, una de ellas semioculta para preservar la intimidad familiar. Todo ello sobre una espectacular parcela que multiplica por siete las dimensiones de su anterior vivienda. El diseño está realizado por un estudio de arquitectura con sede en Dubái especializado en mansiones de gran formato, que apuesta por una línea minimalista con grandes ventanales que inundan de luz natural cualquier espacio, con amplias terrazas orientadas al exterior.
El exterior de esta nueva casa de Courtois es todavía más impresionante, puesto que cuenta con un campo de fútbol privado, varias pistas de pádel y de tenis, una pista de karts, una zona infantil, diversas piscinas y, como joya de la corona, un bosque privado integrado en la finca que garantiza un contacto directo con la naturaleza y una privacidad absoluta. La vivienda dispone igualmente de placas solares y un sistema de climatización de geotermia que convierten esta mansión en una de las más destacadas de la zona, siendo prácticamente autosuficiente.
Courtois, un gran inversor
Mientras triunfa en la portería, Courtois ha logrado hacerse un hombre a sí mismo y ha conseguido hacerse con una fortuna considerable, invirtiendo mucho en el sector inmobiliario. Porque a la casa que compró en 2019 en Boadilla, y que ha vendido por unos 4,5 millones de euros, no sólo se ha sumado ésta -comprada por cerca de cinco ‘kilos’- sino que, además, se hizo en 2022 con una icónica mansión que Miguel Bosé tuvo en Smoasaguas. La transacción se cerró en seis millones de euros en una finca de 10.000 metros, con una casa de 1.000, aunque nunca llegó a habitarla el cancerbero.