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Lamine Yamal vuelve a estar en el punto de mira tras los cantos que se escucharon durante el encuentro amistoso entre España y Egipto (0-0), la última bala de ensayo antes del Mundial, y ha mostrado su repulsa hacia todos sus aficionados que osaron señalar a los seguidores del islam con la típica entonación de “musulmán el que no bote es”. El futbolista del Barça se ha abierto en canal en Instagram para ‘desnudarse’ públicamente, algo extraño en Yamal, que, a pesar de los dislates de su padre, ha optado por un segundo plano en su vida privada. Sólo su romance con la artista Nicki Nicole y sus últimas vacaciones de verano fueron lo más destacado de la intimidad del jugador.
Precisamente, Yamal pasó unos días en una de las mejores zonas para descansar de España tras la Eurocopa que se llevó 'La Roja'. Concretamente, el culé se desplazó hasta Marbella, un municipio puntero de Málaga que tiene 170.000 habitantes (es el segundo municipio más poblado de la provincia y el séptimo de Andalucía) y dispone de 27 kilómetros de costa, que se halla por las laderas del Cordón montañoso Litoral penibético que forman las sierras Bermeja, Palmitera, Real, Blanca y Alpujata. Marbella, integrada en la Costa del Sol, se alza a 25 metros sobre el nivel del mar y está situada a 60 kilómetros de la capital malagueña.
No estuvo solo Lamine en su aventura por tierras andaluzas, ya que se le vio acompañado en la piscina Opium Marbella con Nico Williams, jugador del Athletic Club y compañero en la Selección del extremo del Barça. La elección de ambos no es casualidad, ya que Marbella es una de las ciudades turísticas más importantes de la Costa del Sol y de toda España y, gracias a su infraestructura y a su agradable clima, ha experimentado un crecimiento continuo a lo largo del siglo XX y comienzos del XXI. El célebre Jesús Gil, que fue presidente del Atlético de Madrid, fue alcalde de la urbe en los años noventa y modernizó aún más el lugar, amén de dejar un gran pozo de corrupción que no ha tenido fin.
Marbella, ciudad ‘top’
Marbella ofrece más que lujo y fiestas. Entre la lista de 10 lugares imprescindibles, diferentes portales turísticos recomiendan visitar la Avenida del Mar con esculturas de Dalí, las playas, el Parque de la Alameda, la Plaza de los Naranjos, el Casco Antiguo, la Calle Ancha, las Murallas de la Alcazaba, la Iglesia de Santa María de la Encarnación y Puerto Banús. También se sugieren excursiones a las Dunas de Artola, el Castillo de Colomares, Tánger, Ronda, Setenil de las Bodegas y Málaga.
En otro orden de cosas, la localidad también cuenta con un significativo patrimonio arqueológico, con varios museos y espacios escénicos, así como un calendario cultural con eventos que van desde el reggae hasta la ópera. Marbella, que dio el pelotazo urbanístico de los años noventa y principios de los 2000, sigue teniendo parte de su suelo no edificado, pero responde en su mayoría a campos de golf o pequeñas zonas residuales. La ciudad limita al norte con los municipios de Istán y Ojén, conocido por tener en ella Julio Iglesias una finca (‘Cuatro Lunas’, que dio origen a uno de sus discos en el año 2000); al noroeste con Benahavís; al oeste con Estepona; y al este con Mijas.