El Real Madrid está teniendo una temporada difícil. El club quiso poner fin a una era absolutamente prodigiosa el pasado mes de mayo, con las emotivas marchas de Carlo Ancelotti y Luka Modric, y apostó por Xabi Alonso como recambio del italiano en el banquillo del Santiago Bernabéu. El tolosarra comenzó con buen pie su andadura como entrenador en el equipo en el que antes había jugado (2009-2014), pero a final de año se torcieron las cosas y finalmente se produjo su cese en enero. Álvaro Arbeloa, compañero y amigo de Alonso, fue quien se hizo cargo del equipo y, a pesar de algunos destellos, el Madrid no ha tenido un margen de mejora continuado en el tiempo.
La relación entre Xabi y Arbeloa comenzó en Liverpool, cuando ambos coincidieron en Anfield y luego, también juntos, empezaron una nueva aventura profesional en el Madrid, aunque en el caso del salmantino se producía un retorno después de haberse formado en La Fábrica. Fue, precisamente, cuando ambos estuvieron en el club blanco cuando realizaron un viaje a Dallas, en el margen de una pretemporada con el equipo en 2014, y se acercaron al lugar donde fue asesinado el entonces presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy. En esta ciudad, de 1,3 millones de habitantes y que cuenta con la plaza Dealey, de 60.000 metros, se desplazó entonces la plantilla para desconectar antes de un partido amistoso contra la Roma.

Robert F. Kennedy fue asesinado durante una visita oficial a Dallas el 22 de noviembre de 1963 por Lee Harvey Oswald, un ex militar que trabajaba en el Depósito de Libros Escolares de Texas, lugar desde el que dijeron se habían realizado los disparos al jefe de Estado. La prematura muerte del presidente, a los 46 años, fue uno de los acontecimientos más desgarradores durante una década en la que también fueron asesinados en EE.UU. importantes figuras, como el activista Martin Luther King.
Arbeloa-Xabi, un gran tándem
Arbeloa y Xabi cuajaron una gran relación desde sus años compartidos en Inglaterra, que continuaron luego en el Madrid y se da la casualidad de que volvieron a coincidir luego en Valdebebas, uno encargándose del Castilla y otro, del primer equipo. El destino ha querido que el que fuera lateral tomara el testigo del antiguo centrocampista al frente de los ‘mayores’ demasiado tiempo, pero las familias de ambos continúan teniendo una amistad muy cordial y, de hecho, ya han compartido varios momentos juntos por redes sociales.
La situación en el Madrid, sin embargo, no termina de mejorar y, salvo sorpresa, Arbeloa no seguirá al frente del equipo, aunque su contrato tiene una extensión más allá de esta temporada. Varios son los candidatos que suenan en las quinielas para suceder al salmantino (Jürgen Klopp, Enzo Maresca y Unai Emery, entre ellos), aunque ha irrumpido en las últimas horas la candidatura de Mauricio Pochettino. El argentino, que se encuentra al frente de la Selección de EE.UU., podría ser el elegido por Florentino Pérez para intentar reflotar el club.