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La casa de Taylor Swift en Nueva York es de lujo y es capaz de reflejar su personalidad artística y del éxito que ha tenido a lo largo de suj carrera internacional. Está en el barrio de Tribeca y logra combinar su estilo industrial, esencia histórica y elementos clásicos que la colocan como un hogar de película.
La cantante adquirío varias propiedades que están dentro del mismo edificio y ha logrado hacerse con un dúplex de más de 700 metros cuadrados. Asimismo, ha diseñado un espacio a medida con amplitud, privacidad y un aire muy neoyorquino.
Ocho habitaciones y varios baños
Uno de los elementos que resultan más llamativos es la distribución. En total, el ático dispone de ocho habitaciones y espacios que son multifuncionales. Además, tiene varios años y zonas destinadas al ocio. Este tipo de configuración representa muy bien el lujo y, a su vez, la necesidad que demanda la artista para trabajar, descansar y pasarlo bien con familiares y amigos.
El interior de la casa
El interior de la casa logra combinar el estilo industrial, habitual en Nueva York, y tiene toques clásicos que son capaces de añadir calidad. Las paredes de ladrillo vistro, ventanas amplias y una serie de virgas estructurales conviven con las alfombras, muebles de inspiración vintage y los suelos de madera. El equilibrio entre el carácter urbano y la sensación acogedora está muy presente, a diferencia del minimalismo que se ve en muchas viviendas de lujo.
La cocina también destaca. Es grandísima y funcional, destacando así una isla central de mármol que sirve para reuniones y pasar un rato agradable. De hecho, la artista ha demostrado que le gusta cocinar y pasar buenos ratos en familia o amistades.
Recuerda a un hotel boutique
El hogar también goza de zonas que se parecen y asemejan muchísimo a las que tiene un hotel boutique. Todo ello por los sofás curvos, decoración rica en texturas, alfombras que delimitan ambientes y una decoración que crean espacios diferencias dentro de la casa. No pasa desapercibida una mesa de billar.
La escalera interior que tiene es otra de las grandes protagonistas del inmueble. Es de madera y goza de un diseño que es más propio del cine. Esto demuestra que el edificio tiene un carácter histórico y conserva parte de la esencia original a pesar de la reforma a la que ha sido sometido.
Una ubicación ideal para la privacidad
La ubicación es discreta y le permite estar lejos del foco mediático a la que Taylor Swift es sometida. De este modo, puede mantener la privacidad que tanto necesita una personalidad de este calibre.
Así pues, esta casa no es solo un ático de lujo, sino un refugio creativo en el que se ve la historia, el diseño y la personalidad. La estadounidense ha tenido la capacidad de convertir un gran edificio en una vivienda en el que se respira alma.