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El ciudadano madrileño se hace la misma pregunta casi todos los veranos: ¿Cuál es la playa con paseo marítimo más cercana a la capital de España? La respuesta está en Valencia, la Playa de la Malvarrosa, a unos 360 kilómetros de Madrid. Se trata de una distancia que puede recorrerse en alrededor de tres horas y media por la autovía A-3, y que se ha convertido en uno de los destinos preferidos de los habitantes del centro de nuestro país cuando llegan las altas temperaturas.
Este amplio paseo de cerca de dos kilómetros de longitud es uno de los lugares preferidos para los turistas no solo por la playa, sino por todo lo que la rodea: restaurantes, terrazas frente al mar, kilómetros para caminar o montar en bicicleta y uno de los barrios más llamativos de Valencia, el antiguo barrio marinero de El Cabanyal.
Así es el Paseo Marítimo de la Playa de la Malvarrosa
El Paseo Marítimo de la Malvarrosa cuenta con una amplia playa de arena dorada a un lado y una sucesión de restaurantes y cafeterías con terraza al otro, para que vecinos y turistas disfruten del clima especialmente en verano, aunque la buena temperatura es habitual casi todo el año. Por las mañanas es habitual encontrar corredores, ciclistas y personas paseando junto al mar. Por la tarde, la zona se llena de familias, turistas y grupos de amigos.
Las aguas de la Playa de la Malvarrosa suelen ser tranquilas y la playa dispone de todos los servicios necesarios para que los visitantes disfruten de una jornada cómoda y agradable. Además del baño, es frecuente ver a personas practicando voleibol o paddle surf, entre otras actividades.
El barrio de El Cabanyal, uno de los más llamativos de Valencia
A pocos metros del paseo aparece uno de los barrios más especiales de la ciudad: El Cabanyal. Antiguamente fue un pueblo independiente dedicado a la pesca, aunque en la actualidad pertenece a Valencia. Muchas viviendas están decoradas con azulejos de colores, mosaicos y elementos modernistas. Los tonos azules, verdes, amarillos y blancos destacan en cada fachada. Pasear por sus calles permite descubrir la otra cara de Valencia, más ligada a sus raíces marineras.
La paella y los mariscos frescos, una parada obligatoria
Si hay algo que convierte a la Malvarrosa en una parada obligatoria es su gastronomía. Aquí se encuentran algunos de los restaurantes más conocidos de la ciudad, establecimientos que llevan décadas sirviendo arroces frente al Mediterráneo. Entre los más emblemáticos destacan La Pepica y Casa Carmela. La paella valenciana, elaborada según la receta tradicional con pollo, conejo, judías verdes y garrofón, es uno de los platos más famosos. Sin embargo, también destacan los arroces marineros, el arroz del senyoret, la fideuá y los pescados frescos. Además del arroz, la proximidad al puerto garantiza una excelente oferta de productos del mar.
La Malvarrosa ofrece mucho más que playa y comida típica de Valencia. Para quienes quieran completar la visita, el centro histórico de Valencia se encuentra a pocos minutos y permite combinar una jornada de playa con monumentos tan conocidos como la Catedral, la Lonja, el Oceanográfico o la Ciudad de las Artes y las Ciencias.