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Diferentes expertos en salud han llegado a la conclusión de que el cuerpo humano puede estar menos tiempo sin beber que sin comer. De hecho, hay pruebas que vienen a demostrar que una persona adulta puede sobrevivir entre 3 y 5 días sin beber líquidos, mientras que puede estar unos 40 y 60 días sin ingerir comida. Eso sí, debe de estar hidratado.
Por tanto, es evidente que el agua es un elemento esencial para la vida. Prueba de ello es que hasta un total del 60% del cuerpo humano está formado por agua, lo que hace que sea clave para diversas funciones como regular la temperatura corporal, transportar el transporte por el oxígeno y conducir los nutrientes a las células, hacer más fácil la digestión y eliminar sustancias de desecho a través de la orina y el sudor.
La hidratación es importante para el cerebro
Conviene resaltar que el cerebro, que es un músculo esencial, funciona correctamente gracias a una hidratación justa y necesaria, debido a que si se produce una falta de líquido hace que la concentración, la memoria y el estado de ánimo se vean afectados. Incluso, la falta de líquidos puede hacer que haya cierta confusión, desorientación y pérdida de conciencia. Palabras mayores.
Si una persona deja de beber líquidos, el cuerpo está alerta rápidamente. Las primeras señales pueden aparecer rápidamente con sed intensa, boca seca, mucho cansancio, mareos y dolor de cabeza. De hecho, si no se pone remedio a esta situación, es posible que el trabajo del corazón se vea perjudicado, al igual que se reduce el flujo de oxígeno a los órganos.
Consecuencia más graves de la falta de líquidos
La falta de líqudo puede llegar a tal punto que se produzcan complicaciones graves como el fallo renal, golpes de calor, concretamente si hay un clima cálido y alteraciones del ritmo sanguíneo.
Los motivos por los que el cuerpo puede sobrevivir sin comida
El cuerpo puede sobrevivir sin comida gracias a las reservas energéticas que permiten al organismo adaptarse a la falta de alimento. Por tanto, es evidente que es más importante beber agua que ingerir alimento.
Hay factores que, evidentemente, tienen que ver con este asunto. Lo que se ha comentado no es algo universal, sino que se ve sujeto a la edad y estado de salud, nivel de hidratación previo, temperatura ambiental y la actividad física que haya realizado la persona en cuestión.
Eso sí, conviene dejar claro que un ayuno prolongado trae consigo ciertos riesgos, por lo que todo debe de estar supervisado por un médico. Ahora bien, la falta de hidratación, en cambio, sí que representa una amenza inmediata que no se debe de dejar pasar por alto. Puede resultar un problema más serio de lo que muchos piensan.