Los expertos coinciden: un vaso de leche por la noche ayuda a conciliar el sueño, pero se recomienda hacerlo unos 15 minutos antes de acostarse

Las claves por las que tomar leche antes de dormir favorece la calidad del sueño por la noche

Confirmado: el Real Madrid sufre una inesperada derrota contra Tenerife tras el desgaste físico de la Euroliga

Los expertos recomiendan beber leche 15 minutos antes de dormir
Los expertos recomiendan beber leche 15 minutos antes de dormir

Añadir Defensa Central como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

En muchas familias está establecido eso de que, para mejorar el descanso, es fundamental tomar un vaso de leche antes de dormir. Esta afirmación está respaldada por la ciencia, es decir, que no es una habladuría o una simple creencia.

Todo esto se debe a su composición. La leche posee triptófano, que es conocido como “la hormona del bienestar”, y posteriormente se transforma en melatonina, que es capaz de regular los ciclos del sueño. Este proceso hace que el cuerpo se relaje y se prepare para dormir.

Quince minutos antes de dormir y templada

Ahora bien, es clave que se tome en el momento adecuado, unos 15 minutos antes de acostarse. Este margen hace que el cuerpo empiece a activar los procesos que inducen al sueño, sin interferir en la digestión.

El efecto puede potenciarse si se toma la leche templada. El calor, al fin y al cabo, produce una sensación de confort que favorece la relajación y contribuye a reducir los niveles de estrés, siendo este un factor clave para conciliar el sueño. El factor psicológico también tiene que ver, ya que el hecho de convertir este hábito en rutina puede suponer un mensaje al cerebro de que es momento de descansar.

Los nutrientes de la leche también juegan un papel clave, debido a que sus carbohidratos y grasas favorecen la liberación de insulina, lo que hace que el triptófano llegue al cerebro y actúe con mayor eficacia.

No todas las personas reaccionan a este proceso de la misma manera. Aquellos que tienen intolerancia a la lactosa o ciertos problemas digestivos pueden sufrir molestias, lo que provoca el efecto contrario al que realmente se busca. Si ocurre este supuesto, hay alternativas naturales que poseen triptófano o favorecen la relajación. Ejemplo de ello son el plátano, las cerezas, los frutos secos o algunos vegetales.

Hábitos que no son recomendables

Al igual que la leche puede ayudar a dormir y conciliar el sueño sin problemas, hay hábitos como tomar cafeína, realizar cenas abundantes o consumir alimentos ricos en vitamina C que pueden dificultar el descanso.

Por tanto, el hecho de tomar un vaso de leche no es una solución milagrosa, aunque sí puede ser un aspecto clave dentro de una rutina de sueño saludable. Se trata de mantener hábitos adecuados y consumirla en el momento oportuno, siendo este un gesto sencillo que puede marcar la diferencia entre pasar una mala noche o disfrutar de un descanso reparador para rendir al día siguiente.