El pueblo gallego ideal para una escapada gastronómica: pulpo exquisito, paseo marítimo y un Conjunto Histórico de hace más de 700 años

Muros, en Galicia, se ha convertido en un destino elegidos por muchos para desconectar y recargar pilar

Los encantos de este pueblo de Galicia que es ideal para desconectar y pasar días muy agradables
Los encantos de este pueblo de Galicia que es ideal para desconectar y pasar días muy agradables

Añadir Defensa Central como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Hay pueblos que llaman la atención por la comida y su ambiente. Muros, en la costa de A Coruña, tiene bastante de eso. Lo primero que suele ver todo aquel que visita esta localidad es el puerto, con las embarcaciones amarradas, las terrazas abiertas y ese movimiento tranquilo tan ligado a las villas marineras gallegas. Luego se perciben las calles estrechas, la piedra y el sonido constante del mar colándose entre las casas.

Muros guarda uno de esos centros históricos que invitan a caminar y perderse por sus lugares. Su Conjunto Histórico, que tiene más de 700 años, mantiene parte de la estructura y la personalidad que marcaron el crecimiento del municipio hace siglos.

Soportales, plazas pequeñas, fachadas tradicionales y rincones que no parecen pensados para la foto rápida, sino para recorrerlos despacio. El mar está presente casi todo el tiempo, no como decorado, sino como parte de la vida cotidiana del pueblo.

Esa relación con la pesca y con la ría sigue teniendo peso en el carácter de la localidad y, sobre todo, en su cocina.

No todo se limita en el pulpo

Siempre que se va a Galicia, hay platos que casi se dan por hechos. El pulpo es uno de ello, evidentemete. Por ejemplo, en Muros no suele faltar el pulpo a feira, servido de la manera más reconocible: aceite de oliva, pimentón y sal gruesa. No obstante, el hecho de reducir la propuesta gastronómica del pueblo a un solo plato sería quedarse corto y, a su vez, injusto.

Pescados recién llegados del mar, marisco y recetas tradicionales forman parte de una oferta muy vinculada al producto local. El hecho de sentarse a comer cerca del puerto, con vistas a la ría y ambiente marinero alrededor, hace que la experiencia sea muy diferente.

Un paseo marítimo sin grandes planes 

Una actividad como caminar es muy típica en Muros. El paseo marítimo hace que se pueda ver el puerto desde otra perspectiva y observar la actividad diaria de la villa y alargar la visita sin demasiadas prisas. Las playas y los miradores tampoco faltan y agradan en gran medida la experiencia.

Tal vez, precisamente, por esto mismo Muros suele colarse en las recomendaciones de quienes buscan una escapada corta en Galicia. No exige un itinerario complicado ni una agenda llena. A veces basta con un paseo junto al mar, una buena comida y unas horas sin mirar el reloj.