Las malas noticias para el Benfica siguen sucediéndose. Después de que la UEFA haya decidido castigar de manera ejemplarizante a Gianluca Prestianni con el partido de este miércoles en el Santiago Beranbéu, tomando una medida cautelar en base al concepto jurídico ‘prima facie’ (a primera vista, en español), desde Nyon se han pronunciado ahora sobre la queja disciplinaria que los portugueses habían presentado contra Fede Valverde. Según la versión del club lisboeta, el centrocampista madridista había agredido a Samuel Dahl en una acción producida en el minuto 83.
Sin embargo, el colegiado francés Francois Letexier no señaló infracción alguna y la UEFA ha confirmado el criterio del trencilla, al desestimar esta denuncia, por lo que Valverde no será sancionado y podrá jugar perfectamente el encuentro de vuelta en Chamartín. El uruguayo, pese al ruido generado en su contra, soltó el puño o, en su defecto, la mano, pero no llegó nunca a impactar ni a rozar a su adversario.
La decisión ha llegado merced al Benfica, que ha expuesto a través de un comunicado la conclusión a la que ha llegado la UEFA. Los lusos, claro, han lamentado que “ante la clara evidencia en las imágenes que muestran la agresión al jugador del Benfica, Samuel Dahl, la UEFA haya decidido no proceder a ninguna acción disciplinaria. Sin duda, se trata de una situación de tarjeta roja que no fue sancionada durante el partido”.
El Benfica pensaba que el Comité de Disciplina de la UEFA pudiera manifestarse a tiempo antes del partido de vuelta y lo ha hecho, pero rechazando la solicitud de sanción que pedían en Lisboa. Hay que recordar que la acción entre Valverde y Dahl no necesitó ni siquiera la intervención del VAR.
Todo abierto con el Benfica
El Real Madrid ganó el primer duelo disputado con el Benfica en los 'play-offs' de la Champions merced a un golazo de Vinicius Junior, pero la eliminatoria no está ni mucho menos sentenciada. El partido intenso que se vivió en Da Luz hace casi una semana quedó empañado luego del episodio racista que vivió Vinicius por parte de Prestianni. Quedan aún 90 minutos por jugarse y todo está abierto contra un Benfica que tampoco podrá contar con José Mourinho, que acabó expulsado.