El Real Madrid ha vuelto a perder en el campeonato nacional de liga y está, ya de manera definitiva, a cuatro puntos del FC Barcelona. El conjunto blanco no ha podido con el Getafe en el Bernabéu y el madridismo ha estallado.
Más aún después de ver que Thibaut Courtois ha sido el único integrante de la plantilla que se ha quedado a saludar a los aficionados que aguantaron hasta el final a pesar de que la imagen del equipo dejó bastante que desear.
🚨 Thibaut Courtois, the only player to applaud the fans. @elmundoes
— Madrid Xtra (@MadridXtra) March 2, 2026
Just shameful. pic.twitter.com/HJiCUQtXPA
Esto es lamentable que ocurra y no deja en buen lugar al resto de la plantilla en absoluto. Este tipo de actitudes vienen a demostrar que hay futbolistas a los que les cuesta dar la cara en los momentos más difíciles.
La afición, más allá de este asunto, cuenta con motivos más que suficientes para estar enfadada con su equipo. No es tolerable que no se haya conseguido ningún punto contra el CA Osasuna ni Getafe. De este modo, se ha dicho adiós al liderato. Inadmisible es poco.
El madridismo busca culpables
Futbolistas como Dean Huijsen y Franco Mastantuono fueron señalados por grande parte de la parroquia merengue. El central español salió desde el banquillo y no estuvo nada bien en absoluto. Falló una gran cantidad de pases que aparentemente son asequibles. El argentino, por su parte, terminó expulsado tras decirle a Muñiz Ruiz, árbitro del choque, que era una vergüenza lo que estaba haciendo.
Se puede decir que la crisis en la casa blanca ya es una obviedad y que hay motivos para estar preocupados. En menos de dos semanas, el Manchester City visita el Bernabéu para disputar la ida de los octavos de final de la Champions. Las sensaciones, ahora mismo, no pueden ser peor para esos octavos de final de la Liga de Campeones.
Vuelta a empezar
El pinchazo en El Sadar y este en el Bernabéu ha provocado que los pupilos de Álvaro Arbeloa vuelvan a colocarse a cuatro puntos. Esta es la manera en la que, evidentemente, se tiran las ligas. El Real Madrid va camino de ver como el Barça gana una segunda liga consecutiva. Lamentable y es momento para la autocrítica.