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El Real Madrid siempre ha procurado mantener un alto perfil institucional que le ha permitido tener grandes relaciones con los más importantes y selectos clubes de todo el mundo. Durante todos estos años, los blancos no han tenido ningún problema con las entidades más importantes del panorama internacional, con excepciones varias en España -paradójicamente, el país de la envidia y el cainisimo vivo no lleva bien tener el mejor representante en la industria futbolística-, pero eso ha cambiado sobremanera con el PSG.
Los contactos entre el Madrid y el PSG eran muy cordiales hace unos años, y la galería puede atestiguarlo, con grandes momentos fotográficos entre Florentino Pérez y Nasser Al-Khelaifi, el presidente del conjunto francés. No obstante, con el fichaje de Kylian Mbappé el verano pasado todo cambió. Principalmente, porque el club blanco llegó a un acuerdo con el jugador y éste se marchó en calidad de agente libre, sin que el PSG recibiera ningún montante dinero por una operación de primer orden y uno de los últimos grandes culebrones del deporte rey.

Después de que Catar intentara contra viento y marea, llegando a usar hasta la geopolítica francesa, con el presidente Emmanuel Macron a la cabeza, presionar sin límites a Mbappé, el delantero se plantó hace un año y decidió no renovar con el París después de que, como confesó el propio futbolista, le llegaran a hacer la vida imposible durante la campaña que acababa de terminar en 2024. “Luis Enrique y Luis Campos [director deportivo del PSG] me salvaron, sin ellos no habría vuelto a pisar el terreno de juego”, llegó a desvelar ‘Kiki’.
“He jugado menos al final de temporada, todos sabéis por qué, pero me voy a preparar con el grupo para recuperar mi forma y traer la copa a casa”, señaló Mbappé durante la rueda de prensa que ofreció en la Eurocopa del año pasado para anunciar su fichaje por el Madrid. Un secreto a voces que el futbolista aprovechó para denunciar la presión de un PSG que no ha tenido complejos nunca a la hora de boicotear por activa y por pasiva los deseos de los jugadores, forzándoles a cumplir su contrato con unas prácticas mafiosas intolerables.
Madrid y PSG, relaciones rotas
Desde Defensa Central podemos asegurar que las relaciones entre el Madrid y el PSG están totalmente rotas, hasta el punto de que no ya no hay interlocución entre ambos clubes. Las diferencias, además, se han incrementado luego del proyecto de Superliga que Florentino abandera en contra de un Al-Khelaifi que ejerce de delfín en la sombra de Aleksander Ceferin, el presidente de la UEFA y uno de los mayores enemigos públicos del madridismo. Pese a ello, el equipo merengue no ha dejado de conquistar Copas de Europa durante los últimos años.
En este sentido, el ‘tocar’ a un jugador del rival que tenga contrato podría suponer una denuncia ante la misma FIFA por hacer algo que, aunque se realiza de manera habitual entre equipos, entre el Madrid y el PSG supondría una guerra sin cuartel porque, a día de hoy, las relaciones son completamente nulas. En Francia y, por extensión, en Catar, ven a Florentino como un objetivo a ‘destruir’ y ni siquiera la Champions que han conquistado recientemente les hace olvidarse del dirigente blanco.