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El fútbol español se abre a una nueva época o al menos así lo ha querido vender Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, que ha presentado esta mañana a Francisco Soto Balirac, nuevo presidente del Comité Técnico de Árbitros.
El problema es que han cambiado las caras, pero no los vínculos con el Barcelona, algo que ha confirmado Ramón Álvarez de Mon.
"Me cuentan que Francisco Soto es culé, pero realmente eso me da igual. Lo importante es que sea honesto y dé transparencia al CTA. A nadie le regalan ser socio de Garrigues. Ojalá haga un gran trabajo", expresó el comunicador.
No habla del caso Negreira
Esto explica que el nuevo presidente del CTA no quisiera hablar del 'caso Negreira', pese a que ha hecho un daño reputacional al colectivo arbitral y que aún sigue judicializado.
Me cuentan que Francisco Soto es culé, pero realmente eso me da igual. Lo importante es que sea honesto y dé transparencia al CTA.
— Ramón Álvarez de Mon (@Ramon_AlvarezMM) July 2, 2025
A nadie le regalan ser socio de Garrigues. Ojalá haga un gran trabajo. pic.twitter.com/np9mjuu3RS
"A Negreira ni lo he visto ni lo conozco. Se está presentando un nuevo tiempo, un nuevo aire. No merece la pena entrar en ese debate. No estoy de acuerdo en que me vaya a explotar. Vamos a trabajar para el futuro con un nuevo equipo totalmente ajeno a aquella situación. No tiene sentido darle vueltas a una cosa que está judicializada. Vamos a construir y dejar atrás esa situación. Por hablar más de esa situación no se va a encontrar una situación", explicó Francisco Soto Balirac.
Estas palabras, como era de esperarse, poca gracia han hecho al madridismo, ya que intentan eludir una responsabilidad no de él, pero sí del colectivo que representa, ya que José María Enríquez Negreira fue vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros mientras recibía pagos del Barcelona, lo que no parece razonable y de sentido que común que le nuevo jefe arbitral eche balones fuera con un caso que parece no tener fin.