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La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida… Puede que la canción ochentera de Rubén Blades y Son del Sola sea sólo eso, una melodía fina y con ritmo, pero detrás de ella el mensaje no puede ser más certero. Al menos, si lo trasladamos al Real Madrid. El club que preside Florentino Pérez estuvo a punto de cerrar el fichaje de Leny Yoro, que era el elegido para reforzar la zaga, pero finalmente la cosa se complicó. El jugador no tuvo la paciencia esperada y le salió una oferta económica superior del Manchester United y acabó marchándose a Old Trafford.
La jugada maestra del United perjudicó mucho al Madrid, que cerró el mercado estival anterior sin un refuerzo en la zaga después de la salida de Nacho Fernández, que se marchó a Arabia tras pasar toda una vida en el club, su segunda casa. La incorporación de un central fue prioritaria para Carlo Ancelotti, que se tuvo que conformar con lo que había y, para más inri, al inicio de la campaña cayeron lesionados Dani Carvajal y Éder Militao. No se preocupó en exceso el Madrid, que dejó la tarea para este verano. Y, en este contexto, ha llegado Dean Huijsen.

El fichaje del internacional español, procedente del Bournemouth, fue el primero que cerró el club, antes incluso de que terminara la Liga. El 17 de mayo, el Madrid anunciaba su incorporación a Chamartín, que se produciría materialmente el 9 de junio. El zaguero llegaba al equipo de sus sueños después de que en Concha Espina llegaran a un acuerdo con los ingleses para ejecutar la cláusula de rescisión del futbolista, estipulada en unos 59 millones de euros. El montante se pactó fraccionarlo en tres pagos.
La incorporación de Huijsen al equipo de Xabi Alonso, que habló con el jugador antes de que se oficializara su fichaje por los blancos para convencerle del encaje que tendría en el grupo, ha sido muy notable, como se ha podido ver ya durante estos dos primeros partidos en el Mundial de Clubes de Estados Unidos. Su magnífica aportación en el juego con balón, así como su gran físico, que aporta jerarquía para frenar los ataques de los rivales, ha sido recibido con una fuerte admiración en el club. Creen que, como en el caso de Jude Bellingham, es un fichaje de altura. Y de futuro, mucho futuro.
Huijsen, el nuevo ‘jefe’
Huijsen, que en su presentación aclaró que siempre ha sido madridista, tuvo ofertas mejores -de la Premier League, sobre todo, aunque estuvo igualmente en la órbita del Bayern Múnich-, pero decidió sacrificarse, renunciando a perder dinero, para cumplir el sueño que tenía desde que era un crío y convertirse en un futbolista histórico del Real Madrid. En parte, el holandés, aunque criado en Marbella, ya lo ha conseguido: ya es el defensa más caro en toda la historia del club merengue, superando a la inversión que realizó el Madrid por Éder Militao en 2019 (50 ‘kilos’).

El Madrid respira aliviado y muy feliz por la contratación de Huijsen y se bendicen por no haber llevado a cabo la llegada de Yoro, el año pasado. En Chamartín consideran que este golpe del destino va a ser clave en el futuro del equipo, con un Dean que está destinado a marcar una época y dirigir la línea defensiva del primer equipo durante, al menos, la próxima década. Huijsen, que se convirtió en un objetivo prioritario conforme avanzó la campaña -su convocatoria con España lo desató todo-, tiene contrato hasta 2030 después de que José Ángel Sánchez y Juni Calafat volvieran a ser importantes en una operación estratégica que ha sido sobresaliente. Y a la vista está.