Antonio Rüdiger siempre está muy pendiente de Sierra Leona, el país en el que nació su madre. Allí hay una gran pobreza y los que peor lo pasan son los niños más pequeños. Una de las acciones más bonitas y recordadas del defensor del Real Madrid fue una donación que hizo con el dinero que ganó con el Mundial de Qatar de 2022. Lo donó íntegramente para que 11 niños se pudiesen someter a operaciones para tener una vida mejor.
Lo hizo a través de la organización alemana BigShoe. Los tratamientos eran bastante complejos, pero cambiaron por completo la vida de los niños, que estaban sufriendo mucho. En este caso concreto, los pequeños son de Lunsar, una ciudad de Sierra Leona en la que suelen sufrir mucho de pies zambos congénitos. Este tipo de discapacidades está muy estigmatizado en el país y hace que los más pequeños tengan que depender de muletas durante toda su vida, limitando así las posibilidades de encontrar un trabajo.
Another UCL masterclass.
— Madrid Xtra (@MadridXtra) February 26, 2026
Don Antonio Rüdiger. 🧱 pic.twitter.com/BlSq99T8xQ
La empatía de Rüdiger
"Duele ver las circunstancias en las que crecen los niños de Sierra Leona. Durante la cirugía, la desalineación se corrige antes de que los pacientes finalmente puedan caminar y participar en la vida social, después de varios meses de tratamiento de seguimiento", revela el jugador del Real Madrid en una entrevista en la que habló sobre la difícil situación que se vive en algunos lugares de África.
Siempre que puede, el central alemán ayuda en este tipo de acciones, porque cree que es lo mínimo que puede hacer en su situación actual. Por su historia personal y lo que ha vivido su familia, ha podido conocer de cerca el sufrimiento que se vive en muchas zonas de África, y, ganando millones de euros en su carrera deportiva, se siente en deuda con esa gente.

Muchos jugadores hacen lo mismo
Por suerte, cada vez son más los futbolistas que invierten cantidades importantes de dinero para ayudar a personas que lo están pasando realmente mal. Es una buena manera de gastar una parte de las ganancias millonarias. Al final, llega un momento en el que ya no saben en qué gastarse su dinero, y sabiendo que con él pueden ayudar a muchas personas que lo necesitan, siempre es mejor destinarlo a este tipo de obras.