Añadir Defensa Central como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Álvaro Arbeloa todavía no está 100% descartado para la próxima temporada. Todo depende de lo que pase en la Champions League hoy contra el Bayern Múnich. En el caso de que el equipo pase la eliminatoria, supere al PSG en semifinales y gane la final de la Copa de Europa, el entrenador español seguirá estando en el banquillo del primer equipo madridista.
El entrenador sabe perfectamente que el reto es muy complejo, pero no pierde la fe en su equipo. Cree que pueden dar la sorpresa en el Allianz Arena y lo van a dejar todo en el campo para que así sea. Lo lógico es que el equipo alemán vuelva a conceder muchos espacios a las espaldas de su defensa, y por eso es fundamental que Vinícius y Mbappé tengan la puntería que no tuvieron en el partido de ida. Asumen esa responsabilidad y están preparados para la batalla.
Una final anticipada
Así es como quiere vivir el Real Madrid su enfrentamiento contra el Bayern Múnich. Muy probablemente, si jugasen en casa, tendrían mucha más confianza en la remontada, pero saben que también pueden hacer mucho daño al equipo alemán en su estadio. De hecho, que nadie cuente con ellos en la siguiente ronda y se les esté infravalorando es algo que les motiva todavía más a reivindicarse y callar muchas cosas.
Una situación difícil
Álvaro Arbeloa cogió la responsabilidad del banquillo del Real Madrid justo tras su amigo Xabi Alonso, que no logró sacar adelante a este equipo, que tampoco funcionó con Carlo Ancelotti en la pasada temporada. Por lo tanto, es evidente que el problema no esté en el entrenador. El equipo no funciona porque no está del todo bien estructurado. Hay carencias en diferentes posiciones y deben mejorarse de cara a las próximas temporadas. Si no, el equipo va a seguir sufriendo mucho.
A pesar de todo, Álvaro Arbeloa ha quitado siempre la responsabilidad a sus futbolistas y se la ha echado sobre sus espaldas. Pensó que de esa manera podría ganarse la confianza de los jugadores y quitarles algo de presión, porque muchos de ellos son jóvenes y no están acostumbrados a pasar por una mala racha durante tanto tiempo. Pero es lo que toca, así es el fútbol, y mientras no cambien la dinámica, no podrán salir de ahí.
Arbeloa entiende su futuro
El técnico madridista sabe mejor que nadie que, si no gana ningún título, no será entrenador del primer equipo en la siguiente temporada. Por mucho cariño mutuo que haya con el club, la exigencia del Real Madrid está por encima de todo y con la plantilla que hay creen que es obligatorio ganar algún trofeo importante. Y no parece que vaya a poder ser posible, a no ser que se vuelva a vivir algo épico en la Champions League que, sin duda, lo cambiaría todo.