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Lo sucedido en las últimas semanas vuelve a provocar mucha desconfianza en el Real Madrid con respecto al arbitraje. Hasta tal punto que vuelve a pedir cambios a la RFEF buscando una reforma de verdad. Consideran que no están siendo justos y los errores se empiezan a acumular.
Todo lo que está sucediendo con el tema arbitral es algo que tiene muy cabreado al Real Madrid. Lo que sucedió con Mbappé ante el Girona, que acabó sangrando y el VAR no revisó la acción, ha sido la guinda. Sin embargo, la RFEF se muestra inamovible y considera que ya han hecho lo suficiente.
El Real Madrid pide dejar atrás la etapa Negreira
El caso Negreira es uno de los mayores escándalos que han ocurrido en el arbitraje mundial. Un club pagando durante años al vicepresidente de los árbitros parece algo inadmisible. Pero más lo es que muchos de los que estaban en aquel entonces sigan estando hoy en día.
El club blanco insiste, y no modifican de opinión, en cambiar todo el estamento arbitral. Consideran que no tendría que quedar nadie de la época Negreira que dirija partidos sobre el césped ni tampoco en los despachos. Solo así podrá haber una limpieza de verdad en el fútbol español.
La RFEF no piensa en nuevos cambios
Desde la RFEF consideran que ya han hecho todo lo que tenían que hacer con el estamento arbitral. Llegó Fran Soto como nuevo presidente del CTA y David Fernández Bordalán fue nombrado responsable técnico del Comité Técnico de Árbitros.
Además, también han puesto en marcha el tiempo de revisión, donde explican jugadas polémicas. A pesar de reconocer errores, estos siguen sucediéndose y es algo que no se debería tolerar. Pero la RFEF considera que después de todo lo que han hecho está mejor, algo que el Real Madrid no comparte para nada.
El Real Madrid se siente perjudicado por el VAR
Ya hemos comentado el cabreo que hay en el Real Madrid con la jugada de Mbappé ante el Girona. Recibió un golpe en el rostro dentro del área, acabó sangrando, pero la jugada no se revisó. El VAR consideró que todo estaba correcto a pesar de que era evidente que algo había sucedido.
Una actuación que contrasta con lo sucedido en la jornada anterior en el duelo entre el Barcelona y el Atlético. Gerard Martín pisó a la altura del tobillo a un rival, poniendo en riesgo su integridad física. A pesar del claro contacto que vio el colegiado y le mostró la cartulina roja directa, el VAR aquí sí intervino para rebajar la sanción.
Un doble rasero que además contradice las directrices que habían dado sobre el uso del VAR. Algo que afecta siempre al Real Madrid y favorece al Barcelona. Por eso piden cambios desde el Bernabéu, mientras la RFEF no se plantea cambios ya que consideran que todo está bien.