El Real Madrid ha perdido la final de la Copa del Rey disputada en el Roig Arena ante el Baskonia (89-100) después de un partido que tuvo controlado hasta bien avanzada la primera parte. Al descanso, los blancos ganaban con una pequeña ventaja sobre su rival (52-47), habiendo empezado muy fuerte, pero los vascos no se rindieron y tanto en el tercer cuarto como en el último pusieron contra las cuerdas a los de Sergio Scariolo. Fue en los minutos finales cuando el Baskonia le dio el vuelco al marcador y sorprendió al Madrid para llevarse el torneo del KO por primera vez desde el año 2009.
Los fantasmas del pasado se repitieron en el Madrid, que perdió la final copera del año pasado ante Unicaja, y entre Luwawu-Cabarrot y Omoruyi amargaron el choque a los merengues. El primero logró 28 puntos, mientras que el segundo se quedó en 23, destacando también en el cuadro de Paolo Galbiati a Forrest, que rozó el triple-doble: 2+9+11. El final fue totalmente imprevisible, sobre todo porque el Madrid arrancó el primer cuarto en modo arrollador, aunque la cosa acabó igualándose después de que el Baskonia estuviera pleno a base de penetraciones (8/11), neutralizando el gran acierto que antes habían tenido Mario Hezonja, Facundo Campazzo y Sergio Llull (26-26).
🏁 FP: @RMBaloncesto 89 - 100 @Baskonia pic.twitter.com/DymLKllaBh
— Real Madrid Basket (@RMBaloncesto) February 22, 2026
El Madrid continuó siendo competitivo en el segundo cuarto y, con un gran Andrés Feliz, siguió dominando sobre la cancha. A ello se sumó también Álex Lez para abrir una brecha importante en la tablilla (40-30), pero el Baskonia no se dio por muerto y consiguió llegar con vida al descanso. Edy Tavares sostuvo al Madrid entonces, que logró marcharse con una cierta superioridad a los vestuarios (52-47), pero con un adversario que iba a pelear fuerte y vender muy cara su derrota.
Reacción de Baskonia
Baskonia volvió tras el descanso con fuerza y ajustando las piezas. Luwawu-Cabarrot lideró a los de Vitoria y, con una grandísima acción a aro pasado, volvió a igualar el marcador a las primeras de cambio. El alero francés iba a cerrar el tercer cuarto con tres tiros libres para mantener con esperanzas al Baskonia antes de entrar al parcial definitivo (72-67), con un Madrid que se estaba dejando ir, al verse superado, sobre todo en el aspecto mental.
En un partido que acabó decidiéndose por la dureza física, el conjunto de Scariolo hizo aguas y no supo defenderse, dejando unos registros defensivos muy pobres. Algo que, naturalmente, fue aprovechado por un Baskonia, que logró ponerse por encima a falta de tres minutos después de una canasta de Kurucs. Los vascos conseguirían el 86-92 con 1:11 para el final y, aunque Hezonja lo intentó con un triple para acercarse a tres puntos, el choque murió ahí y Baskonia sentenció desde el tiro libre (89-100). Es la séptima Copa para los norteños.