En la vuelta de los octavos de final de la Champions Asencio volvió a ser titular junto a Antonio Rüdiger. Parece que Ancelotti ya no duda de que esta es su pareja titular para el centro de la zaga en los partidos importantes. Por lo menos hasta que Alaba ya haya cogido ritmo y se encuentre al cien por cien de su forma física.
Mientras eso ocurre, el canterano merengue sigue cuajando muy buenas actuaciones en escenarios importantes. Lo hizo una vez más en el Metropolitano, pero además tuvo un aspecto que fue muy destacado incluso por la UEFA. Y es que batió una marca en Champions lo que demuestra el buen momento que atraviesa.
Se ha conocido que Asencio alcanzó un pico de velocidad máxima de 38,84 kilómetros por hora ante el Atlético. Eso le convierte en el central más rápido de la Champions de lo que llevamos de temporada. Ningún jugador en su demarcación había logrado alcanzar unos datos tan elevados en ese aspecto.

De hecho, Asencio dejó una carrera para la posteridad en la que parecía tenerlo todo perdido. Rodrigo De Paul se lanzaba al contragolpe para plantearse solo delante de Thibaut Courtois. El canterano merengue partía con desventaja pero aceleró para llegar antes al balón y acabar despejándolo a saque de banda.
Asencio volvió a demostrar sus virtudes en la vuelta de Champions ante el Atlético
A pesar de su apariencia, Asencio ha demostrado ser un jugador rápido, capaz de ir al cruce desde muy lejos. Y es que tiene una velocidad muchas veces inesperada pero que le permite recuperar su posición. Ante el Atlético se vio, pero no es la única virtud que ha evidenciado tener en todo este tiempo.
Es poderoso en el juego aéreo, ganando muchos balones por arriba, pero también saliendo victorioso de duelos por debajo. Su potencial defensivo ha sido una de las grandes noticias para el Real Madrid. Y es que la seguridad que está aportando es algo que sin duda puede ayudar a levantar algún título esta temporada.
Raúl Asencio es el central titular para Ancelotti después de las dudas semanas atrás
La irrupción de Asencio fue espectacular, con un partidazo y una asistencia a Bellingham ante Osasuna. Saltó al campo cuando se lesionó Bellingham, lo que suponía su debut con el primer equipo. Y no evidenció que le temblaran las piernas a pesar del momento que significaba.
Unos días más tarde era titular en Anfield y también tuvo una buena actuación a pesar de la derrota del equipo. Pero en cuanto Tchouaméni estuvo recuperado prefirió apostar por el francés, aunque tuvo errores groseros. Algo que se mantuvo hasta que terminó reculando ante la evidencia del canario.
Y ahora mismo no hay duda que junto a Rüdiger es la pareja de centrales titulares en partidos importantes. Están dando seguridad en los partidos y una solidez defensiva que se echaba de menos. En el Metropolitano lo volvieron a demostrar a pesar del tanto inicial del Atlético, pero no sufriendo ninguna ocasión más.