Nico Schlotterbeck es uno de los futbolistas que está en las quinielas del Real Madrid para reforzar la zaga defensiva. Su contrato con el Borussia Dortmund finaliza en 2027, de modo que el equipo alemán tiene que venderlo este verano, siempre y cuando no quiera que se marche como agente libre.
El pasado miércoles, concretamente en el encuentro que disputó su equipo ante el Atalanta en Champions, pudo conocer a Sánchez Martínez, árbitro de LaLiga que también dirige partidos de la máxima competición continental.

El Borussia perdió y quedó eliminado de la Champions antes de tiempo. Schlotterbeck, que no jugó el encuentro porque padece una serie de molestias, fue expulsado estando en el banquillo por protestar después de un penalti que el trencilla español señaló en tiempo de descuento. El zaguero no se ha mordido la lengua y ha compartido una storie de Instagram: "En primer lugar, nosotros como equipo, y yo personalmente, estamos extremadamente devastados. Después de que parecieron diez jugadores del Atalanta saltaron al mismo tiempo y se quejaron en voz alta, me puse de pie. Les dije que volvieran a sentarse. Eso fue todo. Sin insultos, sin faltas de respeto ni nada. El árbitro no supo explicarme por qué me sacaron la tarjeta roja, ni siquiera después del partido. Solo quería aclararlo".
Schlotterbeck ya está advertido
Así pues, lo que está claro es que el defensor ya sabe lo que le espera si recala en el Bernabéu. Gracias a lo que ocurrió en este encuentro ya es consciente de la manera y la actitud que tienen muchos de los colegiados de España. Muchos, incluso, llegan al punto de ser insoportables.
El nivel del arbitraje español
Más allá de que la derrota del Dortmund en esta ronda de Champions es un auténtico fiasco, lo cierto es que los árbitros españoles dan que hablar muchas veces cuando pitan en Europa. De hecho, esta no es la primera vez en la que un colegiado de LaLiga está envuelto en una polémica de un partido de la máxima competición continental.

En el seno del Real Madrid están hartos y creen que los arbitrajes que se ven deben de mejorar considerablemente. La distancia entre el club blanco y el Comité Técnico de Árbitros (CTA) es considerable.