Primer partido de Arbeloa como entrenador del Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Ese era el primer titular del día. Después, a eso de las 12.30 horas, el salmantino hacía oficial la alineación del conjunto blanco. No hubo ninguna gran revolución en cuanto a nombres, más allá de la buena noticia que suponía la vuelta de Mbappé tras su problema de rodilla.
Pitos a todos… y más a Vinicius y Bellingham
Tras conocer las alineaciones, el siguiente foco estaba en ver cómo recibía el Bernabéu a sus jugadores. Como era de esperar, hubo pitos. Muchos. Algunos más marcados que otros, cierto. Vinicius y Bellingham se llevaron ‘el gordo’ entre los titulares. Entre los suplentes, Mastantuono, fue de los más marcados. Mbappé, sin ir más lejos, fue uno de los absueltos. La gente estaba muy caliente y no perdonaron a dos de los que más dinero ganan.
Al Real Madrid le costó un mundo enchufarse al partido. Los silbidos de la gente, unidos a una disposición muy defensiva del Levante, hacían que los de Arbeloa siguieran mostrando los mismos defectos de siempre. Poca velocidad de balón, nulo desborde y una falta de calidad alarmante para superar a un equipo, el Levante, que con muy poquito era capaz de aguantar el tipo sin apenas sufrimiento. Y es que durante el primer tiempo, el equipo de Arbeloa apenas generó ocasiones. Entre el miedo a los pitos y la falta de calidad en los metros finales, el 0-0 al descanso trajo consigo otra pitada importante para los jugadores.
El paso por los vestuarios culminó con la intervención de Arbeloa. El nuevo entrenador del Madrid metió dos cambios, quitó a Camavinga y a Gonzalo para meter a Güler y a Mastantuono.
Mbappé abrió la lata
Además de los nombres, también se vio una energía diferente en el equipo de Arbeloa. Presionando más, con una intensidad superior y, a partir de ahí, el juego de los blancos mejoró. Mbappé iba a ser el encargado de abrir la lata. El francés provocó un penalti muy claro tras dejar por el camino a su marcador, Dela, que se lanzó al suelo tirando a Kylian. Ninguna duda. Como tampoco la había sobre quién se iba a encargar de lanzar desde los 11 metros. Mbappé agarró la pelota, la puso en el punto de penalti y, con toda la tranquilidad del mundo, engañó a Ryan para poner el 1-0 y empezar a firmar la paz con la grada.

Gran gol de Asencio
Apenas 8 minutos después del primer gol, llegó el segundo. En este caso, de Asencio. En un saque de esquina tocado por Arda Güler, que con todos sus defectos y falta de conocimiento defensivo que atesora tiene más calidad que Camavinga, puso una gran pelota al punto de penalti para que Asencio se elevara como si fuera el Sergio Ramos de sus mejores épocas. Con esa máscara de guerrero que le da un aspecto aún más de luchador, el canterano del Real Madrid puso la pelota en la red del Levante, eliminando casi por completo el sonido de los pitos.
Vinicius, el único que seguía siendo pitado
Eso sí, el único que no terminaba de quitarse la mochila de los silbidos era Vinicius. El brasileño, que no terminaba de entrar en el partido, volvió a agudizar la música de viento tras una jugada en la que tuvo la oportunidad de dársela, primero a Mbappé y, después, a Mastantuono, pero prefirió jugársela él en solitario. Y falló. Eso no gustó a la gente y la volvió a tomar con él.
Al final, el Real Madrid salvó un partido trampa con un resultado decoroso tras una bronca, general, que no se recordaba desde hacía muchos años en la casa blanca. Igual que jugadores como Gonzalo o Asencio salieron reforzados, otros como Vinicius siguen con la X sobre la espalda. El martes, ante el Mónaco, nuevo examen.
Ficha técnica
Real Madrid 2: Courtois; Valverde, Asencio, Huijsen (Ceballos 60’), Carreras; Tchouameni, Camavinga (Güler 46’), Bellingham; Gonzalo (Mastantuono 46’), Mbappé y Vinicius
Levante 0: Ryan; Toljan, Dela, Matturro, Manu Sánchez; Pablo Martínez, Vencedor; Tunde, Carlos Álvarez, Iván Romero; Etta Eyong
Goles: 1-0 Mbappé (57’), 2-0 Asencio (65’)
Árbitro: Miguel Sesma Espinosa. Amonestó a Vencedor
Estadio: Santiago Bernabéu.