Ferland Mendy no ha tenido una vida fácil hasta llegar a convertirse en futbolista profesional. A los 9 años fichó por la cantera del Paris Saint-Germain, pero tan solo 2 años después, falleció su padre. Esto fue un palo enorme para el jugador, que se abrió en una entrevista que tuvo con RMTV: "Siempre había sido él quien me había llevado al fútbol cada día, quien había hecho todo por mí. Fue muy duro y difícil volver a salir de ese bache. Por él, quiero llegar lo más lejos posible. Quiero demostrar que todo lo que hizo por mí no fue en vano".
Pero no fue la única complicación que tuvo, porque estuvo muy cerca de no poder ser futbolista. Y no solo eso, sino que existió el riesgo de que no pudiese volver a caminar. Esto fue 3 años después del fallecimiento de su padre, cuando comenzó a tener dolores muy fuertes en sus piernas después de sufrir una lesión con 14 años. Los médicos le diagnosticaron una artritis en su cadera y le operaron. Por eso mismo, estuvo 4 meses sentado en una silla de ruedas.
🚨 CONFIRMED: Ferland Mendy is READY.
— Madrid Xtra (@MadridXtra) February 6, 2026
He is BACK and AVAILABLE. @marca pic.twitter.com/LuL34TIfQz
Casi no vuelve a jugar
Se llegó a poner en duda que volviese a caminar, e incluso se habló de una posible amputación de una de sus piernas. Fue un verdadero drama, porque el lateral francés llegó a estar 7 meses hospitalizado. Sin embargo, finalmente, pudo salir adelante. Y lo que tiene más mérito es que ha llegado a convertirse en jugador profesional y jugar en el mejor club del mundo. Y no solo jugar, sino también ganar trofeos con un rol importante. Tiene un mérito enorme lo que ha conseguido este jugador a pesar de haber estado tanto tiempo parado en su etapa de formación.

Demasiadas lesiones
No se puede decir que el fichaje de Ferland Mendy no haya salido rentable en el Real Madrid. Sin embargo, su última renovación no ha sido positiva para el equipo, porque el jugador ha estado la mayor parte del tiempo lesionado. Este es el aspecto negativo del francés, que tiene demasiados problemas físicos, y así es muy difícil tener continuidad y regularidad. Por eso el club invirtió 50 millones de euros en Álvaro Carreras el pasado verano.