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El mundo de la arquitectura ha evolucionado mucho en los últimos años, y cada vez hay más expertos que coinciden en algunos de los diseños y modelos que más se están difundiendo. Edu Saz y Miriam González coinciden en que el microondas no se debe colocar demasiado alto, porque esto puede generar problemas en el día a día por ergonomía, seguridad y comodidad, ya que el electrodoméstico se utiliza bastante. Ellos apuestan más por colocarlo en un punto intermedio.
“Ni se te ocurra poner el microondas demasiado elevado. No deberíamos subirnos a nada para llegar”, explica Miriam Gómez, que apuesta por un microondas de una altura ideal de 1,50 metros desde el suelo, porque cree que así se puede abrir cómodamente la puerta para introducir o quitar recipientes. Cree que es una buena forma de evitar lesiones, porque si está muy alto se puede terminar forzando la espalda o los brazos.
Edu Saz piensa lo mismo
“He visto casos de clientes que colocan el microondas tan alto que después les es muy difícil sacar un plato de sopa”, explica el arquitecto, que defiende que no se trata de una cuestión estética. Lo explica con un ejemplo muy claro, que es sacar un recipiente caliente con una mano, mientras con la otra se sujeta la puerta abierta. Hay un mayor riesgo de sufrir quemaduras o caídas.
Un diseño real
Estos arquitectos abogan por diseñar las cocinas pensando en un uso real, teniendo en cuenta las estaturas de las personas que viven en la casa. Ven clave que los electrodomésticos de este tipo se encuentren en una altura cómoda y accesible para todos. De lo contrario, se pierde ese equilibrio y el utilizar el microondas se convierte casi en un reto de obstáculos.
Otro error importante
Además de todos estos motivos, los arquitectos recuerdan que si se coloca encima de la placa de inducción o en una torre estrecha, va a ser todavía más incómodo. Por eso, antes de tomar una decisión, consideran que lo mejor que se puede hacer es probar la altura e integrarlo en una columna baja o a media altura. Es cierto que a veces es complicado, porque muchas personas tienen cocinas pequeñas y prefieren colocarlo en lugares elevados para no dejar sin sitio a otros objetos, pero estos arquitectos priorizan la salud y la comodidad.
La cocina se debe adaptar a las personas
A veces, la gente se piensa que las personas se tienen que adaptar a las cocinas, pero Edu Saz y Miriam Goméz creen que son las cocinas las que tienen que diseñarse y prepararse para que se adapten a las personas, porque son las que tienen que estar cómodas en el día a día en esa vivienda. No osn los únicos que piensan de esta manera, pero también hay otros que no son tan catastrofistas con la altura de los microondas.