Guti es uno de los futbolistas que mejor recuerdo a dejado en el Real Madrid por su calidad. Su éxito en los terrenos de juego también se ha traducido en sus negocios una vez retirado. Sin ir más lejos vive en una casa en La Finca por la que pagó 3 millones de euros.
Pero no siempre ha tenido una vida tan sencilla Guti, y es que su infancia fue más complicada. Y es que para ir a entrenar tenía que hacer un recorrido todas las tardes no muy fácil. En más de una ocasión le atracaron cuando iba con su madre lo que tuvo que dejar un mal recuerdo.
El trayecto de Guti todas las tardes
Guti vivía en Torrejón, en una casa humilde en la calle Química, y allí era donde estudiaba. Sin embargo, cuando entró en el Real Madrid tenía que acudir a los entrenamientos. Eso le obligaba a desplazarse a la capital para poder ir a ellos.

Después de salir de clase, él y su madre iban desde Torrejón a la ciudad deportiva del Real Madrid. Para ello tenían que ir en tren hasta Chamartín. Y una vez allí tenían que ir andando a los campos de entrenamiento en la antigua ciudad deportiva de los blancos.
Un trayecto peligroso
El trayecto que hacía Guti con su madre no era nada sencillo según lo que han contado. Y es que en la revista Jot Down llegaron a señalar que “Iba en tren con su madre hasta Chamartín, más de una vez los atracaron”.
En ese camino sufrieron varios robos, pero aun así no desistieron en su empeño porque llegara a entrenar. El final de la historia ya la sabemos, con un Guti que llegó al primer equipo merengue. Pero parece que hasta llegar allí lo tuvo que pasar bastante mal.
De Torrejón a la Finca
Con el paso de los años, y los éxitos deportivos, Guti dejó atrás esos caminos desde Torrejón. Y es que terminó comprándose una casa en la Finca, invirtiendo el dinero que ganó como futbolista.
De hecho apuesta por invertir en el negocio inmobiliario para asegurarse su futuro. Ya no hay rastro de los viajes a entrenar en los que les atracaban a él y su madre. Aunque seguro que se sigue acordando de ellos.