Añadir Defensa Central como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
El mundo está en constante evolución, algo que se evidencia con las recomendaciones alimenticias de los especialistas y lo que antes funcionaba o valía, en la actualidad es diferente.
Una muestra de esto son las palabras de Miguel Ángel Lurueña, doctor en Ciencia y Tecnología de Alimentos, quien ha explicado la diferencia entre consumir la naranja de forma natural y hacerla en forma de zumo, sin importar que sea recién exprimido.
"En una naranja, los azúcares están dentro de las células: cuando la comemos, se liberan lentamente y las absorbemos despacio. En cambio, en un zumo se encuentran fuera de las células, de forma libre", aseguró inicialmente el especialista.

Esto deja claro que si tomamos la naranja en un zumo, "a la larga puede incrementar el riesgo de diabetes tipo 2", ya que absorbemos el azúcar de forma más directa y esto hace que aumente ampliamente la glucosa en sangre y que el páncreas produzca más insulina.
Una gran diferencia está en las cantidades
Además, el doctor Miguel Ángel Lurueña explicó que una de las diferencias en este sentido está en las cantidades de naranja que se consumen.
"Si nos comemos una naranja a mordiscos, con una ya estaremos saciados. En un zumo tomamos el equivalente a 3 o 4 naranjas de una sentada", indicó el especialista, quien deja claro que esto influirá más aún en los niveles de azúcar de cualquier persona.
Una alternativa más saludable
En este sentido, es importante destacar que los zumos naturales de frutas, específicamente de la naranja, pueden ser una alternativa 'saludable' en la alimentación o en las comidas, pero no para que se conviertan en parte del día a día de las personas, tal y como añadió el nutricionista Aitor Sánchez.
"Los zumos de fruta y batidos pueden ser alternativas preferibles a otras bebidas como refrescos o bebidas azucaradas, pero no deben ser la forma predominante de incluir fruta en nuestra dieta. Podemos incluirlos en nuestra alimentación de vez en cuando, pero sin que constituyan con mucha frecuencia nuestra ración de fruta", aseguró el especialista médico.
De esta forma, el zumo de naranja serviría para sustituir de una mejor manera a las bebidas azucaradas y que son aún más dañinas, pero está claro que un consumo excesivo de estos también serían perjudiciales.
Lo que sí está claro y, más allá del azúcar, es que la naranja, ya sea en su formato natural o en forma de zumo, cuenta con un alto porcentaje de vitamina C, así como fibra, antioxidantes y minerales como potasio y calcio, que claramente benefician al sistema inmunológico de las personas y también mejoran la digestión, la salud cardiovascular y ayudan a combatir las enfermedades degenerativas, factores de relevancia que también deben ser considerados y tomados en cuenta.