Pedro Ramírez, arquitecto: “El estadio Azteca no se debe construir hacia arriba y sí hacia dentro, hundiéndose en el terreno para integrarse y no imponerse”

Pedro Ramírez, el hombre clave en la grandeza del Estadio Azteca gracias al diseño por el que apostó hace más de 60 años

La grandeza del Estadio Azteca gracias al arquitecto Pedro Ramírez
La grandeza del Estadio Azteca gracias al arquitecto Pedro Ramírez

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El mítico Estadio Azteca, que actualmente se conoce como Estadio Banorte, es parte de la historia de México. Su origen tiene que ver con una idea arquitectónica que consistencia en levantar un coliseo para juntar a más de 100.000 personas, pero sin la necesidad de romper el paisaje urbano que lo rodea. Pedro Ramírez Vázquez, arquitecto, fue el encargado de gestar toda esta obra.

Uno de los aspectos clave en el planteamiento que realizó el experto tiene que ver con que el estadio tenía que crecer hacia dentro y no para arriba. Así pues, quiso hundir parte de la estructura en el terreno y aprovechó la topografía para tener la mejor visibilidad, audiencia y reducir el impacto visual del edificio sobre el entorno. El objetivo era integrar el estadio en el territorio, en lugar de hacerlo al revés.

Un estadio con mucha personalidad

Esto viene a demostrar la personalidad del Azteca. La manera de cráter que tiene hizo que la experiencia del espectador mejorase considerablemente. De hecho, la disposición de las gradas hace que la visión con el terreno de juego sea mucho más limpia y el elemento acústico es inmejorable, llegando al punto de convertirse una de las señas de identidad del recinto. Ha sido uno de los estadios más emblemáticos e intimidantes del fútbol mundial.

Su inauguración fue en 1966 y con el paso de los años ha logrado pasar de generación en generación sin perder su carácter original. Conviene resaltar que ha albergado partidos espectaculares, como encuentros en el Mundial de 1970 y el de 1986. Ahora, en verano, también será sede del próximo campeonato del mundo, convirtiéndose así en el primer estadio de la historia en estar presente en tres Copas del Mundo.

Una remodelación que consiste en una actualización      

La remodelación del estadio tiene que ver con una actualización y no con una ruptura, como sí ha podido pasar en otros casos. El objetivo que ha tenido este proyecto tiene que ver con la cita mundialista de tan solo unos meses. Se pretende modernizar la experiencia sin llegar a perder la identidad del edificio.

Las mejores tienen que ver con mejorar la experiencia los asientos, el césped híbrido, tecnología, gradas y esas zonas destinadas a la hospitalidad, manteniendo así la esencia que ha hecho que el Estadio Azteca sea referente arquitectónica y deportiva.

Así pues, el Azteca busca siempre que el estadio se adapte a la relación que tiene con la estructura de la ciudad. Esto lo ha conseguido desde su creación y así parece que va a seguir siendo. Pedro Ramírez Vázquez dio con la tecla sin ningún tipo de duda.