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En Málaga, concretamente en la Serranía de Ronda, está uno de los pueblos más particulares de España: Júzcar. Tan solo cuenta con unos 240 habitantes, pero se ha convertido en un fenómeno turístico por su singular color azul. De hecho, se le conoce con el apodo de “poblado Pitufo”.
Sin embargo, esto, que es relativamente nuevo, no siempre fue así. Júzcar era un pueblo blanco, como los muchos que hay en Andalucía, pero en 2011 todo cambió. De hecho, la razón tiene que ver con la película de los Pitufos y es que el municipio fue elegido para promocionarla, lo que hizo que se pintasen todas las casa de azul.

Causó mucho impacto
El impacto de ver las casas de color azul fue máximo, llegando al punto de que tras hacer una consulta al pueblo, los vecinos optaron por mantener ese color de forma permanente, modificando por completo la identidad del pueblo. Esto ha hecho que se convierta en un destino turístico y en uno de los sitios más anómalos, no solo del sur, sino de todo el país.
Primera fábrica de hojalata de España
Más allá de la estética, que es llamativa, el municipio dispone de una historia muy interesante y que tiene que ver con la instalación de la primera fábrica de hojalata de España.
Todo se basa en un proyecto industrial del siglo XVIII que fue clave para el desarrollo económico de la zona. Solo quedan restos de la factoría, pero es, sin lugar a duda, un elemento histórico muy relevante.
Un pueblo unido a la naturaleza
Otro atractivo que tiene es que dispone de un gran vínculo con la naturaleza. En este sentido, está el Museo Micológico de Júzcar, que es un espacio relacionado con las setas y que resulta que se ha convertido en parada obligatoria para los amantes de este tipo de turismo.

El Valle del Genal, que es el entorno natural que rodea al pueblo, aumenta, aún más si cabe, lo precioso que es este lugar. Hay zonas de senderismo para disfrutar de una conexión directa con la naturaleza.
Problemas con los derechos de autor
Con el paso del tiempo, el pueblo dejó de utilizar oficialmente la marca “pitufo”. La razón tiene que ver con cuestiones de derechos de autor, aunque su identidad es más que evidente.
Así pues, este municipio se ha reinventado de la mejor manera posible y lo ha hecho sin perder su pasado. Es un sitio de película (nunca mejor dicho) y que cada vez llama más la atención.