Los jugadores y entrenadores de fútbol muchas veces necesitan desconectar por un tiempo de toda la presión que tienen que gestionar durante la temporada. Por eso mismo, cuando tienen días libres o vacaciones, se permiten tener varias escapadas con los suyos. Es una forma de tener la cabeza enfocada en otras cosas. Muchas veces, allí coinciden con futbolistas u otros deportistas de élite, porque suelen acudir a lugares parecidos.
En este caso, en 2025 Brahim Díaz y Raúl González Blanco fueron a Ribadesella, Asturias. Es una villa marinera muy conocida, en la que se puede descansar de una manera muy agradable. El antiguo técnico del Real Madrid Castilla acudió allí cuando dejó su cargo para quedar como agente libre, y así se ha mantenido hasta el día de hoy, rechazando ofertas de otros clubes.
Un sitio tranquilo
De vez en cuando, los jugadores y entrenadores cambian destinos como Ibiza por otras zonas más relajadas en las que hay menos cantidad de gente. Este es el caso de Raúl y Brahim. Allí destaca especialmente las vistas al río Sella, que cuenta con un gran puente de 196 metros de longitud y 14 vanos. Se construyó en la década de 1940 y ahora se está rehabilitando, pero cuando terminen de construirlo con un carril bici, seguro que muchas más personas deciden acudir a Ribadesella.
Brahim Abdelkader Díaz estuvo en el Centro Islámico de Madrid para romper el ayuno con la gente 🌙❤️🇲🇦 pic.twitter.com/sjX9tdlILu
— Futbol Marroqui 212 (@FutbolMarroqui) February 27, 2026
Brahim quiere quedarse en el Madrid
En los últimos días se está hablando mucho de la falta de minutos de Brahim Díaz. Es cierto que el internacional marroquí no está contando demasiado para Álvaro Arbeloa, pero es un jugador que puede dar mucho al equipo merengue. Tiene contrato hasta 2027, pero hace meses el club blanco tuvo conversaciones con él para extender su vínculo. Algunos periodistas llegaron a decir que ya está todo pactado, pero todavía no se ha hecho oficial.
Se espera que en el próximo verano lleguen ofertas por él, pero el Real Madrid no está estudiando su venta. Creen que puede ser un futbolista importante con un rol de revulsivo, siempre y cuando acepte no jugar una enorme cantidad de minutos. El problema es que se ha convertido en la estrella de Marruecos, y el jugador aspira a ser cada vez un poco más determinante. Veremos en qué queda todo.