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David de Jorge es un chef que cuenta con un gran prestigio y siempre tiene muy buenos trucos para elaborar platos conocidos. En estea rtículos vamos a hablar sobre sus tips para hacer las patatas bravas perfectas. Tiene un gran secreto para que la salsa quede fina y sabrosa: “La salsa de las patatas bravas mejora con una mezcla de pimentón, ajo, sal y aceite de oliva”, revela el cocinero.
Antes de nada, es clave hacer una pasta suave que será el sofrito inicial. Por eso, pica una cebolleta picada, una pizca de pimentón picante de la vera, dos dientes de ajo, una pizca de sal y un chorrito de aceite de oliva. Al triturarlo y mezclarlo bien hasta crear una pasta homogénea, se pone en la sartén unos segundos hasta que se crea el sofrito perfecto. Así la salsa tiene un sabor intenso y la textura es mucho más fina.
Hay que cuidar los detalles
Cuando se termina de hacer el sofrito, se añade la pulpa de guindilla Zubia, medio litro de salsa de tomate, dos cucharadas de ketchup, medio vaso de agua y sal al gusto y un chorrito de vinagre de sidra. El siguiente paso es cocerlo todo después de hacer la mezcla a fuego medio durante media hora, hasta que se reduzca y haya cierta consistencia. Así es como queda la mejor salsa brava para las patatas, que cuenta con su justo picante.
El mejor acompañamiento
El chef David de Jorge cree que esta es la mejor salsa que pueden tener las patatas bravas, además de mayonesa de ajo. Y respecto a las patatas, el cocinero cree que lo mejor es cortarlas en gajos, lavarlas bien para eliminar el almidón, secarlas y freírlas en aceite de oliva a una temperatura moderada, para que mantengan su ternura por dentro, pero se doren por el exterior. Es al final cuando se sube la temperatura para que se queden un poco más crujientes.
¿Cómo afectaría a la dieta de un jugador profesional?
Sería negativa si se toma antes de un partido o un entrenamiento, porque es una comida bastante pesada por las grasas del aceite frito y el picante, que pueden provocar digestiones lentas o incluso acidez durante el esfuerzo físico de alta intensidad. Después de un partido sería un contexto diferente, porque la patata tiene buenos carbohidratos, aunque los nutricionistas optarían más por la posibilidad de que se las tomasen asadas o al vapor, en vez de fritas.
De vez en cuando, si se toman como cheat meal, no estaría del todo mal. Al final, están hechas con una salsa casera, que siempre va a ser mejor que una industrial, que viene llena de conservantes y azúcares añadidos. Por lo tanto, puede ser una buena opción para tomar de vez en cuando. No podría formar parte de la dieta de los jugadores, pero sí que se podría consumir algún día libre, una ocasión puntual o en sus vacaciones.
A continuación os dejamos los ingredientes y los pasos a seguir.