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La conocida lluvia de barro es un fenómeno meteorológico que, a pesar de lo que piensa toda la población, no provoca un riesgo importante para la población general. Sin embargo, puede generar molestias en aquellas personas que padecen problemas respiratorios como las alergias o el asma.
Los expertos sostienen que este tipo de lluvias tienen que ver cuando cae el polvo, ocasionalmente en muchos procedentes del Sáhara, que se junta con la precipitación. Cuando cae se pueden ver depósitos marrones que se pueden ver sobre suelos, coches, ventanas y las superficies. Los organismos como la AEMET indican que tiene que ver con un fenómeno relativamente frecuente en España, especialmente en episodios de calima. En esporádicas ocasiones, puede traer cosas positivas, debido a que la lluvia limpia atmósfera al arrastrar partículas en suspensión.
El proceso de esta lluvia de barro
El proceso que sigue esta lluvia es evidente. Primero tiene que haber un polvo en suspensión en la atmósfera, normalmente cuando se produce la llegada de aire cargado de partículas saharianas. Acto seguido, se produce la precipitación. Las gotas de lluvia traspasanla capa de polvo, las depositan al caer, mantienen las partículas, generándose así un aspecto parecido al 'barro'.
Lo más llamativo de esta lluvia es que mancha vehículos, ventanas, fachadas y afectar a cultivos expuestos. Reduce la visibilidad y empeora la calidad del aire durante este proceso. No es algo grave desde un punto de vista sanitario, aunque sí que puede ser bastante molesto. La irritación se provoca por esas partículas en suspensión y aquellas personas que tengan alergias, asmas o algún que otro problema respiratorio pueden empeorar los síntomas.
De hecho, el experto Rubén del Campo afirma que la lluvia de barro es muy frecuente y aparece en el momento en el que el polvo en suspensión y la inestabilidad con lluvias coinciden. Por esa línea, Jorge Olcina, climatólogo, define esta combinación como la mezcla de aire cargada de polvo con la llegada de precipitación.
No es peligroso, pero sí molestoso
De este modo, la lluvia de barro no es peligroso por sí sola, pero sí que puede resultar bastante molesta. El impacto depende de la intensidad de este fenómeno y, sobre todo, de la sensibilidad de cada persona que es muy diferente. Así pues, aquellas personas vulnerables deben de tomar mayores precauciones, especialmente en aquellos días en los que la concentración de polvo en el aire es mayor.