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Durante muchos años nos han insistido en que el desayuno es la comida más importante del día. Sin embargo, se interpretaba que lo que había que hacer era que fuese copioso para dar energía. Algo que matizan los expertos dando los consejos para que sea mucho mejor.
Sí que le dan importancia al desayuno, pero también a que este se realice siempre a la misma hora. También recomiendan que sea lo antes posible ya que puede tener importantes beneficios para la salud. Para empezar, puede regular mejor el apetito a lo largo del día.
Desayunar siempre a la misma hora
Los expertos indican que, al igual que con las demás comidas, es importante hacerlas siempre a la misma hora. Eso puede ayudar a tener un patrón digestivo regular que mejorará la absorción. Incluso avisan de que puede mejorar el estado de ánimo.
Rocío del Pozo, dietista-nutricionista en el Consultorio Médico Los Ángeles de Madrid, indica que “se recomienda tomar el desayuno en las primeras dos horas desde que nos levantamos, ya que de esta manera ayudamos a nuestro metabolismo esté en funcionamiento durante el día”.
Pero también es importante para controlar el apetito durante el día. La experta señala que “esperar horas para comer puede conllevar un aumento de la producción de grelina, lo que a su vez puede provocar un incremento del apetito”.
Recomendaciones para el desayuno
Las recomendaciones que hacen los expertos es que el desayuno se haga todos los días entre las 7 y las 9 de la mañana. Esa regularidad va a tener consecuencias positivas en nuestro organismo. Pero también apuntan otros detalles que hay que tener en cuenta.
Priorizar las calorías por la mañana ayudan al metabolismo más que si lo hacemos por la noche. También indican que si no se tiene hambre al despertar, es preferible madrugar para no cambiar el horario. Eso ayudará al ritmo biológico.
Motivos para no saltarse el desayuno
Hay personas que piensan que saltarse el desayuno es bueno, pero los expertos avisan que es todo lo contrario. Debería ser una comida obligatoria por los beneficios que tiene para la salud.
Aquellos que toman la decisión de no desayunar tienen menores cantidades de algunos nutrientes esenciales en su dieta, entre otros, vitaminas A, B, C y D, calcio, hierro y fósforo. También presentan niveles más altos de azúcar en sangre tras el resto de comidas, lo que aumenta la probabilidad de padecer Diabetes tipo 2.