Fernando Sanz, exfutbolista, sobre sus inversiones: "Si hubiera tenido la cabeza que tengo ahora, jamás habría comprado el Málaga"

Fernando Sanz recuerda cómo fue su paso por el Málaga, desde la compra, la gestión de la deuda y la posterior venta

Diego Vargas
Periodista
15 de Abril de 2026 18:22
Fernando Sanz, exfutbolista, sobre sus inversiones: "Si hubiera tenido la cabeza que tengo ahora, jamás habría comprado el Málaga"
Fernando Sanz, exfutbolista, sobre sus inversiones: "Si hubiera tenido la cabeza que tengo ahora, jamás habría comprado el Málaga"

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Fernando Sanz asegura que, de haber sabido cómo eran las cosas, nunca habría comprado el Málaga. El exfutbolista del Real Madrid perdió dinero con aquella operación, aunque admite que no se arrepiente porque su gestión ayudó a que el club andaluz no desapareciera. El actual colaborador de El Chiringuito salvó al conjunto de la Costa del Sol haciendo un gran sacrificio económico y otro personal: su carrera deportiva.

"No tenía ninguna formación financiera cuando compré el Málaga, hubiese agradecido asesoramiento. Me arrepentí y me sigo arrepintiendo de no tener formación, cuando te empiezas a meter en el mundo del fútbol descuidas otra serie de cosas. Tenemos tiempo para todo, como una cosa tan absurda como, por ejemplo, estudiar un idioma. Ni Empresariales ni Económicas, no saber inglés es como quien sale al mundo con un brazo amputado", explicó Fernando Sanz en el podcast Los Fulanos.

La compra del Málaga fue uno de sus grandes errores, pero no se arrepiente

El exfutbolista del Real Madrid admite que todos los jugadores jóvenes tienen el mismo problema: "Cuando eres joven piensas que el fútbol te va a durar toda la vida, pero aun siendo jugador de élite eres jovencísimo y como no te espabiles, ese dinero se va a acabar". Sin embargo, él no compró el Málaga exactamente como una inversión, fue más una cuestión sentimental: "Di el paso más con el corazón que con la cabeza, si yo tuviera la cabeza de ahora nunca lo hubiera hecho".

De hecho, Sanz tuvo que renunciar a su carrera como futbolista en ese momento: "Cuando compré el Málaga tuve que firmar mi defunción como futbolista, no puedes ser presidente y jugador. Cuando lo hice me dije: 'estoy empezando una nueva vida de la que no tengo ni idea'".

La compra del Málaga llegó en un momento en el que el club agonizaba, con una deuda casi imposible de saldar: "Era imposible salir de esa situación, sale 1 de 1.000 y al final salió. Se conjugaron los astros y salió adelante. Subimos el año que teníamos que subir por narices, con un presupuesto de 3 millones de euros. Los ingresos por derechos eran de 8 millones, hicimos un equipo con menos de 11 millones y quedamos octavos. Era siempre tener la espada de Damocles encima de la cabeza", recuerda.

Fernando Sanz salvó al Málaga antes de venderlo perdiendo dinero

El Málaga acabó entrando en concurso de acreedores, pero Fernando Sanz logró sacar al club de aquella situación a base de apretarse el cinturón y con mucho esfuerzo, pero sin jamás dejar de pagar un sueldo: "Los dos años que estuve en Primera con el equipo, el primer año quitamos deuda y dimos beneficios de 200.000 euros y el segundo año quitamos esta deuda y dimos beneficios de 2 millones de euros".

A pesar de todo, la afición del Málaga no estaba satisfecha con la trayectoria deportiva del equipo: "El segundo año nos mantuvimos la última jornada. Fue un año difícil, de aguantar mucho. Pero la grada pedía otra cosa, que tenemos que jugar en Europa, que no sé qué. Entonces yo siempre dije que llegué al Málaga por accidente y con fecha caducidad. Y lo cumplí", explica Fernando Sanz, que vendió el Málaga por 36 millones y perdiendo dinero: "Con la deuda eran 15 o no recuerdo muy bien. Yo acabé casi perdiendo dinero, pero al final miré más por el Málaga que por mí. No sé si fue un millón y pico más o menos, pero bueno, creo que estaba haciendo lo correcto en aquel momento".