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La mujer de Fede Valverde, Mina Bonino, se dedica desde hace varios años a la reforma de viviendas para alquilarlas. El proceso es sencillo: la exmodelo y experiodista argentina compra viviendas para reformar, se encarga de ponerlas a punto y de amueblarlas y posteriormente gestiona el proceso de alquiler a terceras personas. Un modelo de negocio con el que espera tener una gran cartera de viviendas cuando, el día de mañana, su marido Fede Valverde abandone la práctica del fútbol.
"Como nadie sabe que tengo habilidades ocultas y no estoy todo el día tan al pedo, compro, reformo y amueblo apartamentos para después alquilarlos", contó a través de TikTok la esposa del centrocampista uruguayo del Real Madrid, que reconoce que ha encontrado una de sus grandes pasiones en este nuevo modelo de negocio: "No soy decoradora de interiores, pero no se me da tan mal", asegura la argentina, que admite que no se calienta la cabeza con los muebles: "Todo lo compramos en Amazon e Ikea".
Mina Bonino lleva 4 años en el negocio de la compra y alquiler de viviendas
Así, Mina Bonino adquiere viviendas que necesitan una reforma, las pone bonitas con la ayuda de los trabajadores que montan los muebles y finalmente se encarga de darles salida a través de un alquiler. En el futuro, la idea es que tanto ella como Fede y sus hijos puedan vivir de las rentas de estas viviendas.
La argentina desveló que había comenzado con este negocio en el año 2022, por lo que 4 años después lo más normal es que haya ampliado su cartera de viviendas. No obstante, no ha dado más información pública desde entonces sobre su trabajo. Un negocio con el que podrán vivir holgadamente tanto ella como su familia cuando Fede cuelgue las botas.
Mina Bonino afirma que reformar y alquilar no es un trabajo, sino un hobby
"Como tengo mucha relación con compañeros de Fede y sé que están buscando siempre casa, las voy a ver y actúo como intermediaria entre el cliente y la inmobiliaria. Lo hago más que nada como un hobbie. Obviamente me pagan, pero es más que nada porque me gusta mucho la decoración, las casas, y en La Moraleja ves casas que son palacios”, aseguró Mina en el documental WAGS: ellas también juegan.
Normalmente son otros futbolistas los que alquilan sus propiedades, en función del contrato que tengan: "Cuando un alquiler ronda los 35.000 o los 40.000 euros no te compensa alquilar, porque es muy caro. Pero uno que viene, que no sabe su futuro, dice ‘no, yo prefiero alquilar'. Es relativo", reconoce la argentina, que desvela qué características suelen buscar los futbolistas antes de elegir vivienda: "Miran la cantidad de cuartos y que tengan mucho jardín. La mayoría tiene hijos, necesitan seguridad", asegura.
Mina Bonino decidió hace tiempo abandonar el mundo del periodismo y empezar a hacer dinero de verdad. Con estas inversiones, la cuenta de la argentina nunca deja de aumentar y es una fórmula brillante para que el dinero no esté parado.