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Madrid no tiene playa, eso es algo que se ha repetido hasta la saciedad incluso con una famosa canción. Pero sí que puede presumir de piscinas espectaculares, una de ellas es la más grande de España. Nos estamos refiriendo a la que se encuentra en Buitrago de Lozoya.
La piscina que se encuentra en el área de Riosequillo destaca por ser la más grande de España. 200 metros de largo y 4.500 metros cuadrados son las espectaculares medidas que lo confirman. El lugar ideal para huir del calor del verano por su cercanía a la capital.
El área recreativa de Riosequillo
Situada a 2 kilómetros de Buitrago de Lozoya, el área recreativa de Riosequillo destaca por su piscina como ya hemos comentado. Pero no es el único atractivo que tiene el lugar. Cuenta con piscina infantil, zonas de descanso con césped, bar-restaurante y un gran pinar.
El aforo está limitado a 2.305 entradas que en fines de semana se venden en taquillas de manera presencial. Solo se puede adquirir una por persona y su popularidad es tal que se pueden agotar si se llega muy tarde. Por eso es recomendable madrugar para asegurarse el acceso.
Buitrago de Lozoya más allá de su piscina
Es cierto que la piscina es uno de los elementos más destacados de Buitrago de Lozoya. Pero más allá de ella, en esta población también se puede visitar un Museo Picasso. Está en el Ayuntamiento gracias a la donación de la colección particular de Eugenio Arias.
La muralla, la Iglesia de Santa María del Castillo, el Arco de la Nieves o la Plaza de la Constitución son otros de los enclaves más destacados. Lo mejor es perderse por las calles de esta localidad que tuvo su máximo esplendor en época medieval.
El Castillo de Buitrago de Lozoya
Dentro de las murallas, Buitrago de Lozoya cuenta con una construcción que llama la atención, el Castillo de los Mendoza. Construido en el siglo XV, fue declarado Bien de Interés Cultural. Destaca por su estilo gótico-mudéjar y por la gran historia que han vivido sus muros.
Fue residencia del Marqués de Santillana, teniendo visitantes tan ilustres como Juana la Beltraneja o Felipe III. Una de sus curiosidades es que fue construido como un alcázar, alejándose de los castillos señoriales castellanos de la época. Aunque tiene influencia tanto de estos como de los musulmanes.