El pueblo medieval ideal para disfrutar de sus norias: 13.000 habitantes, paraje natural junto al río y una iglesia del siglo XVII

Abarán es un pueblo histórico en el que se pueden encontrar varias sorpresas

El pueblo más pequeño de Madrid está a 88 kilómetros del Santiago Bernabéu: 69 habitantes, Reserva de la Biosfera y famoso por sus carnes y pescados ahumados

La iglesia de San Pablo en el pueblo Abarán.
La iglesia de San Pablo en el pueblo Abarán.

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El pueblo de Abarán, que se encuentra en la comarca murciana del Valle de Ricote, es uno de los pueblos medievales más reconocidos de España. Tiene un patrimonio único, y eso que tan solo cuenta con 13.000 habitantes en el municipio. Allí está la Ruta de las Norias, un recorrido en el que se puede ver un gran ingenio hidráulico, que es de los más grandes y antiguos que se pueden encontrar en Europa. 

Es un conjunto de norias históricas, que forman parte de un Bien de interés cultural. La noria más grande es la Noria de la Hoya de Don García, que tiene 12 metros de diámetro y se construyó a principios del siglo XIX. Con ella se eleva el agua del río Segura para hacer que se puedan regar las huertas de la zona. También está la Noria de la Ñorica, que se construyó en el año 1808 y es la más pequeña de todas. También está la Noria de Candelón, que es de las más visitadas. 

El jarral

Está en medio del recorrido y es una zona en la que se puede disfrutar de la naturaleza a las orillas del río Segura. Hay gente que se baña en verano o incluso hace kayak. Sin embargo, también están los que simplemente se limitan a pasear junto al río para relajarse mientras escuchan el sonido del agua y de los pájaros de la zona. Se suelen ver a muchas familias que van a pasar el día. 

La iglesia parroquial

Se llama la Iglesia de San Pablo, y está dedicada a su conversión del santo. Es uno de los más antiguos de la comarca del Valle de Ricote, porque sus orígenes están a principios del siglo XVI. Todo está relacionado con la Reconquista, porque cuando se logró, el Papa ordenó convertir las mezquitas en iglesias cristianas, y por eso levantaron allí un templo sencillo alrededor del año 1515, en lo que hoy conocemos como Calle Domingo Gómez, 1. Al principio, la construcción era muy simple, pero con el tiempo se fueron haciendo algunas mejoras para mantenerla. De hecho, en el año 1790 hicieron una gran ampliación, que hizo que tenga la estructura que está en la actualidad. En los últimos años ha tenido una restauración integral que ha afectado a todas las partes del templo, pero así han conseguido recuperar parte de la decoración barroca.

Un pueblo muy tranquilo

Una de las mejores cosas del pueblo es que allí siempre se suele gozar de bastante tranquilidad. Sus calles estrechas, el río y la Ruta de las Norias hacen que se pueda disfrutar de un día de desconexión. Es un destino perfecto para las personas que no quieren hacer turismo en sitios masificados, sino que prefieren ir a lugares en los que de verdad se pueda palpar la tranquilidad.